
Como una forma de mantener la memoria y las capas del tiempo, el Museo Palacio Cantón inaugurará hoy viernes el ciclo “Construyendo miradas” con la exposición “Donde la ceniza quiso ser nido”, que reúne obras de Otto Bauerle y Saúl Villa.
El ciclo se compone de cuatro exposiciones centradas en la imagen como archivo de la memoria histórica, entrelazada con la antropología y la arqueología. La curaduría está a cargo de Michael Covián.
Cada muestra abordará distintos temas, como religión, espiritualidad y archivos fotográficos.
Covián explica al Diario que los autores de las fotografías se acercaron al Palacio Cantón de manera circunstancial y a finales del año pasado se fue conformando el proyecto.
“En ‘Construyendo miradas’ lo que nos interesa es la imagen y su intersección con la antropología. El arte es también una forma de investigar”, subraya.
Una muestra trata de la espiritualidad en Yucatán y Campeche; otra se centra en el archivo fotográfico del Centro INAH, y una más es un registro fotográfico del Centro Histórico.
Por su parte, el director del museo, Bernardo Sarvide Primo, subraya que, aunque el acervo principal del museo es arqueológico, buscan complementarlo con otras miradas que permitan hablar de historia, antropología, etnografía y arte.
“Somos un recinto público, estamos abiertos a que las personas de la ciudad, del Estado y de México completo se apropien de nuestro patrimonio, de estos espacios que son para ellos”.
Revela que actualmente se está habilitando una sala permanente sobre patrimonio arqueológico, que esperan abrir este año.
Preparan también una exposición sobre el arquitecto Manuel Amábilis y su visión del estilo neomaya y el Art Déco, prevista para inaugurarse el próximo año.
“Donde la ceniza quiso ser nido” parte de dos miradas fotográficas: la de Otto Bauerle, con un registro del deterioro urbano y las haciendas, y la de Saúl Villa, reflexiva y simbólica.
La pieza central es el poema “Prueba nuclear”, eje atmosférico de la muestra, a la que da sentido de ceniza. Por esa razón la exposición se titula de esa manera.
Se trata de una reflexión sobre el vacío y lo que conlleva simbólicamente un átomo: una prueba nuclear.
La exhibición cuenta con 76 piezas de fotograbado y después de su inauguración, hoy a las 7 p.m., podrá visitarse hasta finales de septiembre próximo.
La apertura será en la planta alta del museo y contará con la presencia de los artistas, que acompañarán al público en un recorrido por los trabajos.
La entrada es gratuita.— KARLA ACOSTA CASTILLO

