Con el objetivo de rendir homenaje al chile habanero y celebrar los 15 años de su denominación de origen, ayer comenzó la primera edición de la Picaferia, un festival dedicado no solo a la gastronomía, sino también a la cultura que rodea al picante yucateco.

“Queríamos rendir homenaje al chile habanero y celebrar los 15 años de su denominación de origen. De ahí nació la idea de hacer un festival que no solo hablara de la comida, sino también de la cultura que la rodea”, expresó Delmar Briceño Valadez, organizador del evento.

La muestra tiene lugar en el parque Eulogio Rosado, espacio elegido por su ubicación estratégica en el corazón del Centro, para facilitar la afluencia del público. Se realizó ayer de 4 de la tarde a 10 de la noche y continuará hoy de 11 a 22 horas.

Con el chile habanero como protagonista, el parque reunió a 40 expositores que ofrecieron una amplia variedad de productos elaborados con distintos tipos de chiles: jalapeño, poblano, serrano, dulce y xcatic, entre otros.

“Nosotros traemos frascos con variedad de chile, desde los de grado máximo, intermedio y medio, hasta combinaciones de chile con miel. Los precios van desde los 25 pesos. El picante combina con toda la comida”, manifestó Silvia Contreras Ramos, comerciante del puesto Sweet Sweet and Hot.

El público pudo encontrar desde salsas y aderezos hasta artículos como llaveros, imanes con forma de chile, perfumes, plantas de chile habanero y curiosidades como marquesitas picantes rellenas de jamón, queso de bola o queso Philadelphia con jalapeño, al igual que hot dogs norteños aderezados con chile, paletas y frappés con infusión de picante.

Algunos asistentes compartieron su sorpresa al descubrir la feria en pleno centro de la ciudad.

“En casa siempre consumimos chile habanero, xcatic y dulce para acompañar la comida y para cocinar”, manifestó Irma López Canché, ama de casa.

“Lo que más me llamó la atención fueron los llaveros, están curiosos. En casa usamos habanero y chile molido”, indicó Landy Loeza Escamilla, también ama de casa.

Además de los expositores individuales, participaron colectivos como Mulmeyak y Amar Mix, así como comunidades vinculadas al Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), que pusieron a la venta productos artesanales como salsas y mermeladas, y plantas.

La feria también incluyó la exposición pictórica “Del campo al lienzo”, presentaciones de ballet folclórico y bailables representativos de estados como Guerrero y Oaxaca. “No hay venta de alcohol, ya que la feria está pensada para toda la familia”, recalcó el organizador.— Vanessa Argáez Castilla

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán