Tener un perro implica mucho más que solo darle cariño: requiere responsabilidad, compromiso y una atención constante a sus necesidades básicas, como alimentación, vacunación y cuidados específicos según su etapa de vida.
El bienestar de estos animales está completamente en manos de sus dueños.
“Un perro depende al 100% de su tutor. Su calidad de vida está en nuestras manos, por eso debemos cubrir correctamente sus necesidades básicas, empezando por la alimentación”, dice el médico veterinario zootecnista Roberto Reyes Castillo, especialista en perros y gatos.
Una dieta balanceada, adecuada a la etapa de vida del animal, ya sea cachorro, adulto o geriátrico, es esencial para prevenirle enfermedades. Hoy en día hay muchos tipos de alimentos formulados específicamente para cada fase e incluso para condiciones particulares, como padecimientos del corazón y los riñones.
“No todos requieren los mismos nutrientes, así que lo ideal es consultar con el veterinario para elegir la mejor opción”, indica Reyes Castillo, quien comparte con el Diario información sobre los cuidados fundamentales que necesita un perro, cuyo día mundial se celebra hoy.
“Se puede optar por alimentación casera, siempre que cumpla con los requerimientos nutricionales del perro. Esto incluye la proporción adecuada de proteínas, minerales como el calcio, fibra y, en algunos casos, suplementos”.
“También es indispensable que siempre tenga agua fresca y limpia, ya que el cuerpo del perro, como el nuestro, depende del agua para funcionar correctamente”, enfatiza.
Según la raza y el peso es la cantidad de alimento que el canino debe consumir. La mayoría de las croquetas de venta comercial incluyen en su empaque una tabla guía de las porciones recomendadas. Lo indicado es dividir esa cantidad diaria en dos o tres tomas, especialmente si es cachorro o geriátrico.
Reyes Castillo hace énfasis en los cuidados que requieren los perritos de edad avanzada, que, al igual que los adultos mayores humanos, ven reducida su actividad física. “Llegan a una etapa en la que ya no corren ni juegan como antes, pero eso no significa que debamos ignorarlos. Es momento de corresponderles con amor y cuidado. Necesitan más atención médica, cariño y paciencia. Es recomendable llevarlos a revisiones periódicas”, subraya.
Para ayudarlos a llegar a una vejez saludable, es fundamental cubrir el esquema de vacunación de los perros desde temprana edad. Es esencial aplicar los biológicos contra moquillo, hepatitis, leptospirosis, influenza, rabia y la llamada “tos de las perreras”.
“Estas vacunas se aplican desde las primeras semanas de vida y en la etapa adulta se refuerzan anualmente. También es esencial la desparasitación cada cuatro meses, ya que los parásitos pueden ingresar al hogar incluso a través de los zapatos”.— VANESSA ARGAÉZ CASTILLA



