La explanada del Gran Museo del Mundo Maya se convirtió anteayer en el escenario para una demostración del milenario juego de pelota “Pok Ta Pok”, a cargo del equipo Los Guerreros de San Pedro Chimay. Con más de 3,000 años de historia, este juego mesoamericano cobró vida ante el público, reafirmando su profundo valor cultural y espiritual.
Los Guerreros de San Pedro Chimay, reconocidos campeones nacionales, han llevado el nombre de México a torneos internacionales como el Campeonato Mundial de Juego de Pelota Mesoamericano, donde han competido con equipos de Belice, Guatemala, El Salvador y Honduras, entre otros.
Este ancestral deporte exige no solo preparación física, sino también espiritual y ritual, pues más que un juego, representa una conexión con las raíces mayas.
Durante la demostración, quedó claro que se trataba de un acto ceremonial que simboliza la lucha entre el día y la noche, el bien y el mal. En la antigüedad, se realizaba en el marco de ceremonias religiosas, como método de resolución de conflictos o como forma de definir a la élite.
Modo de juego
La dinámica del juego consistió en pasar una pelota sólida a través de un aro de piedra colocado en posición vertical, sin utilizar las manos. Los jugadores solo podían usar caderas, muslos y antebrazos para mantener la pelota en movimiento, y los puntos se contabilizaban al lograr que esta atravesara el aro.
“No podemos ocultar lo que somos. Ser maya es vivir con alegría, es levantar esa mirada sin ninguna cobardía, ser orgullosos y nunca darnos por vencidos, manteniendo la humildad que nuestros padres nos inculcaron. Solo así lograremos preservar nuestra lengua. Yo quisiera que fuera como una epidemia, que los jóvenes, los niños y los adultos ya no sientan vergüenza, que ellos se den cuenta de dónde surge nuestra raíz. Nosotros somos el levantamiento indígena que ha luchado con todo el corazón. Por eso, yo soy un maya”, dijo Ángel B., capitán del equipo de pelota.
Para cerrar con broche de oro, en la sala del museo se proyectó el documental “Hasta el Último Latido”, dirigido por Itza Bocken Méndez y Daniel Patrick Holmes, que retrata a un grupo de jóvenes mayas que reviven el juego de pelota mientras enfrentan sus propias batallas entre lo indígena y lo moderno. Esos esfuerzos por llegar a Belice y luchar por ser campeones nacionales inspiraron a los creadores del documental, quienes transmiten con su obra un poderoso mensaje de seguir adelante.— VANESSA ARGÁEZ
De un vistazo
Juego ancestral
El “Pok Ta Pok” revive más de 3,000 años de historia maya, combinando deporte, ritual y tradición, en una demostración que reafirma el legado cultural y espiritual de los pueblos originarios.
Ritual deportivo
Más que un juego, el “Pok Ta Pok” es un acto ceremonial que simboliza la lucha entre el bien y el mal, integrando preparación física, espiritualidad y profundo respeto por la tradición. El capitán Ángel B. reafirmó la importancia de preservar la lengua y cultura mayas.
