El sacerdote Cristian Cáceres Solís, párroco de Cristo Resucitado, inciensa el bautisterio, ante la mirada del padre Antonio Escalante Pantoja
El sacerdote Cristian Cáceres Solís, párroco de Cristo Resucitado, inciensa el bautisterio, ante la mirada del padre Antonio Escalante Pantoja
  • El sacerdote Cristian Cáceres Solís, párroco de Cristo Resucitado, inciensa el bautisterio, ante la mirada del padre Antonio Escalante Pantoja
  • El padre Cristian Cáceres muestra las llaves del templo. Lo acompañan los monseñores Gustavo Rodríguez Vega, arzobispo, y Joaquín Vázquez Ávila, párroco saliente; a la derecha, la renovación de promesas

Hacer trabajo en equipo y fomentar las vocaciones es la misión con la que ayer el padre Cristian Cáceres Solís fue presentado como párroco de Cristo Resucitado, durante una ceremonia eucarística presidida por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega.

El sacerdote, de 43 años de edad y 13 de ordenación ministerial, compartió que se siente feliz y muy agradecido con Dios por este paso y también por las experiencias anteriores que lo han formado en su camino sacerdotal.

Por su parte, el arzobispo Gustavo Rodríguez Vega señaló que el nuevo párroco tendrá la responsabilidad de guiar a la comunidad con amor, siguiendo el camino indicado por la fe. “Gracias, padre Joaquín Vázquez Ávila, por su servicio; Dios le pague. Ahora a Cristian lo recibimos confiando en que estará a la altura para responder como lo han hecho otros sacerdotes en el pasado”, expresó.

Durante la homilía, el prelado afirmó que en diversos lugares del mundo se está celebrando la Misa de la Creación, marcando el inicio del Tiempo de la Creación. Esta nueva liturgia, inspirada en modelos celebrados por el papa León XIV, coincide con los primeros diez años de la encíclica “Laudato si’”, en la que el papa Francisco exhorta a toda la humanidad a cuidar de manera integral la casa común, pensando especialmente en los pueblos originarios, en los más pobres —quienes suelen ser los más afectados— y en las futuras generaciones.

“Hoy el Evangelio nos habla del amor. También por amor debemos cuidar la creación, la casa común; por amor a los más pobres y a las futuras generaciones. Por eso celebramos hoy la misa del Espíritu Santo”, enfatizó el Arzobispo.

El prelado destacó que, si bien existen diversos formularios para la entrega de una parroquia a un nuevo titular, en esta ocasión se optó por la Misa del Espíritu Santo, a fin de invocar la guía del Espíritu en la toma de decisiones y en los cambios que se han realizado. “Humanamente puede haber muchos comentarios y opiniones, pero los hombres y mujeres de fe sabemos que es el Espíritu quien ha traído al padre Cristian a esta parroquia para liderar la comunidad”, indicó.

El padre Cristian Cáceres expresó que, gracias al Espíritu Santo, puede renovar su compromiso sacerdotal y guiar a la comunidad por el camino indicado por el Señor y la Iglesia.

Como parte de la presentación, monseñor Rodríguez entregó las llaves del templo al nuevo párroco, quien las mostró a la comunidad. El padre Antonio Escalante Pantoja leyó el nombramiento oficial de Cristian Cáceres como párroco de Cristo Resucitado, en el fraccionamiento Montecristo.

Durante la ceremonia, el sacerdote realizó su profesión de fe, juramento de fidelidad y renovación de las promesas sacerdotales, además de que visitó el bautisterio y el confesionario, entre otros momentos.

Un lugar de Dios

Antes de la celebración eucarística, el padre Cristian compartió que le decía a la comunidad de Progreso —en la Purísima Concepción y San José, donde fue vicario antes de llegar a Cristo Resucitado— que “cada lugar es un lugar de Dios”. “Lo importante es que la misma comunidad sepa reconocerlo como tal”, señaló.

La parroquia de Cristo Resucitado es la segunda que queda bajo su cargo; su primera parroquia fue Nuestra Señora de la Asunción, en Chicxulub Puerto. También ha sido vicario de diferentes comunidades, formador del Seminario y ha cursado estudios en Roma.

El padre Cristian destacó que su principal objetivo es fomentar el trabajo en equipo. Señaló que en la zona noreste de la ciudad, conocida como Decanato II, hace 13 años cada parroquia contaba con dos o tres sacerdotes; hoy, la mayoría solo tiene uno. “Creo que la primera gran encomienda consiste en ayudar a la comunidad a trabajar en equipo y reconocer los signos que Dios nos da como Iglesia”, señaló.

Indicó que la segunda gran labor como titular será trabajar de cerca con el Seminario para favorecer las vocaciones y orar por los futuros sacerdotes.

Finalmente, se informó que monseñor Joaquín Vázquez será el nuevo rector de San Antonio de Padua, en San Antonio Cinta, y que la misa de presentación se celebrará el próximo lunes 15, a las 19 horas.— Claudia Ivonne Sierra Medina

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