El amor a la literatura y el gozo por la escritura marcaron desde su inicio la vida de Sara Poot Herrera. Hoy, su trayectoria es reconocida en el mundo, al ser una de las investigadoras literarias más destacadas.
“Su obra está construida a partir de la veracidad en lo que investiga, en lo que narra y en lo que ensaya”, dijo Joaquín Tamayo Arana al presentar a la invitada especial, directora de la asociación UC-Mexicanistas, de la quinta edición del programa “Vidas literarias”, anteanoche en el Gran Museo del Mundo Maya.
En el conversatorio, Poot Herrera, profesora en la Universidad de California en Santa Bárbara, compartió detalles de su trayectoria, así como anécdotas experimentadas en su vida y carrera.
Estuvieron presentes la titular de la Secretaría de la Cultura y las Artes, Patricia Martín Briceño; María Teresa Mézquita Méndez, directora de la Filey; Fidencio Briceño Chel y Pablo Herrero Quezadas, entre otras personas. Joaquín Tamayo moderó la sesión.
Para dar pie a la conversación, Tamayo le preguntó a la académica cuáles fueron las lecturas que la marcaron, a lo que ella respondió que fueron los libros de texto de primaria, Diario de Yucatán y la revista “Selecciones”.
La lectura fue muy importante en su entorno familiar. “Mi hermano dice: primero el periódico y luego el desayuno”, reveló.
Su padre era lector aficionado y su madre enseñó a Sara a leer cuando era muy pequeña, lo que le permitió crecer en un entorno en el que nunca faltó comida ni ambiente de cultura.
“Las lecturas fueron la vida, la necesidad, el gusto”.
Al terminar la secundaria se inscribió en la Normal Rural, ya que planeaba trabajar como maestra.
En un momento el moderador preguntó a Sara Poot cómo definiría la literatura, a lo que ella respondió que “la literatura es la representación de la realidad; todo lo que es la creación literaria, al margen de que sea un cuento fantástico o realista, para ti siempre es una representación de la realidad”.
Su camino ha estado marcado por maestros, autores y experiencias internacionales que fueron moldeando su escritura. Sor Juana Inés de la Cruz y Juan José Arreola son algunos de estos referentes, recordó.
El proceso creativo de Sara Poot es un juego constante entre la investigación, la literatura y la vida cotidiana. Cada título trae a su mente historias, anécdotas y encuentros con colegas. Para ella, crear no es solo escribir, sino también estar atenta a los detalles, escuchar, observar y dejar que las historias la sorprendan: todo se convierte en material para un libro, un ensayo o una antología, siempre con seriedad y con un toque de humor que invita a quien lee a entrar en el mundo literario.
En sus clases busca que los alumnos no solo lean, sino que además vivan la literatura, que descubran las raíces culturales y se apropien de la palabra como un espacio de creatividad.
También habló acerca de su amor por el ensayo, que según sus propias palabras le permite plantear propuestas y fundamentarlas. Para ella, es un espacio en el que se puede dar un giro narrativo acercándose a la crónica y haciendo atractiva la escritura sin encasillarse en un formato académico rígido.— Karla Cecilia Acosta Castillo
Conversatorio Detalles
Sara Poot Herrera fue la invitada especial del programa “Vidas literarias”, anteanoche.
Interpretación
Sor Juana Inés de la Cruz se encuentra muy presente en el trabajo de Sara Poot, ya que para ella es una figura interpretable de distintas maneras y cambia según la persona que la estudie.
Superviviente
Fue “una mujer que pudo sobrevivir a su época; ironizó el mundo; nunca se carcajea, se sonríe”, dijo.
Comprensión
Más que una monja del pasado, Sor Juana se volvió una guía para entender cómo la literatura permite afrontar la realidad con creatividad y resiliencia.
Curiosidad
“Me gusta la historia, me encanta el archivo, me encanta descubrir algún detallito. Es cuestión de curiosidad”, aseguró.
