El arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, inciensa la imagen del Cristo de las Ampollas, ayer, en la S.I. Catedral de Mérida
El arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, inciensa la imagen del Cristo de las Ampollas, ayer, en la S.I. Catedral de Mérida

La fe viva y la devoción reunió ayer por la mañana a decenas de feligreses en la Catedral de Mérida para unirse a la celebración del Santo Cristo de las Ampollas, patrono de la Arquidiócesis de Yucatán.

La celebración comenzó a las 8:30 horas en la iglesia de Monjas. Tras recibir la bienvenida y la bendición a los estandartes por parte el padre Justo Uc Ceballos, rector de la iglesia, los fieles y gremios acompañaron a la imagen en su recorrido hasta el interior de la Catedral.

Al término de la procesión, se bajó al Cristo de su nicho para su veneración, que encabezó el rector del templo, Juan Pablo Moo Garrido, junto con los feligreses, acompañada por música de mariachi.

En un ambiente lleno de amor y oración, la eucaristía empezó a las 10 de la mañana, a cargo del arzobispo Gustavo Rodríguez Vega, junto con el diácono Fernando Bermejo Salmerón y el rector de la Catedral, Moo Garrido.

En un momento de la misa, el arzobispo pidió una oración para los fallecidos en el accidente en la carretera Mérida-Campeche, así como para el papa Leon XIV, quien ayer cumplió 70 años.

Monseñor Rodríguez Vega destacó la importancia de la celebración del Cristo de las Ampollas y la importancia de tomar la Cruz de Cristo.

“Nadie será auténtico devoto de Cristo crucificado mientras no tome su propia cruz y siga a Jesús”.

Durante la homilía, señaló que la cruz aparece en la vida de manera inesperada; la clave está en aceptarla o rechazarla. Recordó que en la antigüedad la cruz representaba dolor y la vergüenza, pero en estos tiempos es un símbolo del amor.

“La cruz significaba la muerte más dolorosa y la más vergonzosa a la vez, y Jesús la aceptó para redimirnos y mostrarnos el camino del más bello de amor”.

Monseñor destacó la reciente canonización de Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis, quienes alcanzaron muy pronto la gloria.

Por último, hizo un llamado a celebrar con amor los festejos de la Independencia de México, respetando los signos patrios y trabajando por la paz y el bien común.

“Respetar los signos patrios nos da unidad y manifiesta gratitud al Señor por la tierra en que nacimos”.

Del 27 de septiembre hasta el 17 de octubre, se contempla la participación de 20 gremios en la fiesta patronal.

Algunos de los gremios que participan son de alarifes, vidrieros, espejeros y alumineros, zapateros, choferes del Frente Único de Trabajadores del Volante, pintores, abastecedores, carpinteros y señoras.

La coordinadora de los gremios de la Catedral, Perla Andrade Martínez, dijo que la tradición se mantiene tras 120 años desde su inicio.

Tan solo el gremio en el que ella participa tiene una historia de 131 años.

Un gran reto

Para quienes organizan estas actividades, es un gran reto mantener vivas las tradiciones. Esto requiere de inculcar el amor tanto a Cristo como a los oficios a través de la familia.

“Es ir transmitiendo de generación en generación ese amor a Cristo y ese amor al gremio para que esta festividad no decaiga”.— Karla Cecilia Acosta Castillo

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán