PARÍS (EFE).— La Unesco lanzó la “Recomendación sobre la ética de las neurotecnologías”, un documento que busca guiar el desarrollo y uso responsable de las tecnologías que interactúan con el cerebro humano, en medio del rápido avance del sector y la creciente preocupación por la privacidad mental.
El texto, que será adoptado formalmente durante la 43a. Conferencia General en Samarcanda (Uzbekistán), es resultado de dos años de trabajo con 24 expertos y más de 8,000 aportes de científicos, académicos y pacientes.
La directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, explicó que esta iniciativa continúa la línea de la organización en temas de ética científica, como la bioética, los datos genéticos y la inteligencia artificial.
Azoulay destacó que las neurotecnologías ofrecen avances sin precedentes en salud, educación y bienestar, pero también representan riesgos significativos para la identidad, la autonomía y la seguridad mental.
Según Dafna Feinholz, jefa de Bioética de la Unesco, estas herramientas permiten detectar depresión, mejorar tratamientos o devolver movilidad a pacientes con la enfermedad de Parkinson, pero también proliferan dispositivos de consumo —auriculares, pulseras o lentes— que recogen datos neuronales sin que los usuarios sepan su destino.
“Estamos hablando de la información más íntima de las personas, que puede venderse o utilizarse sin consentimiento”, alertó.
El neurocientífico Hervé Chneiweiss, presidente del panel de expertos, explicó que la recomendación se basa en principios éticos adaptables a cada contexto legal y cultural.
Entre ellos figuran: la inviolabilidad del cerebro humano, la prohibición de usos no terapéuticos en menores, la protección de datos neuronales, la regulación en el entorno laboral, y la garantía de control humano sobre los dispositivos.
Aunque no es jurídicamente vinculante, la Unesco espera que esta guía sirva como base para que los países elaboren leyes nacionales sobre privacidad, seguridad y uso ético de las neurotecnologías.
Su implementación será evaluada mediante informes periódicos de los Estados miembros.
Azoulay concluyó que el futuro de estas innovaciones “no está escrito” y que su desarrollo debe equilibrar progreso científico y responsabilidad ética, con la participación de gobiernos, científicos y sociedad civil.
De un vistazo
Uso ético
La Unesco espera que esta guía sirva como base para que los países elaboren leyes nacionales sobre privacidad, seguridad y uso ético de las neurotecnologías.
Nada escrito
El futuro de las innovaciones “no está escrito”. Su desarrollo debe equilibrar progreso científico y responsabilidad.
