Alrededor de mil adoradores nocturnos de Yucatán se reunirán pasado mañana viernes para participar en la tradicional peregrinación anual al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en el barrio de San Cristóbal, como parte de los festejos a la Virgen del Tepeyac.
Ricardo Manuel Manzano Domínguez, presidente arquidiocesano de la Adoración Nocturna Mexicana de Yucatán, informó que el grupo de fieles iniciará su recorrido a las 18:15 horas en la rectoría de Santa Lucía, después del registro, que comenzará a las 17 horas.
La llegada al santuario está programada para las 19 horas, cuando se celebrará una misa solemne.
“Esperamos la participación de entre 800 y 1,000 adoradores de diversas secciones del Estado”, explicó Manzano Domínguez. “Como cada año, vamos a visitar a la Santísima Virgen de Guadalupe en San Cristóbal, nuestro santuario guadalupano”.
El dirigente recordó que el fallecido padre Manuel Vargas Góngora fue quien inició este movimiento. “Nosotros prestamos un salón en la parroquia de San Cristóbal para realizar nuestras reuniones, y el padre invitó a los primeros participantes que estaban cerca para unirse a esta actividad”, relató.
Manzano Domínguez reiteró la invitación a todos los adoradores a reunirse en Santa Lucía a las 17 horas.
“Para nosotros, esta peregrinación es muy importante, porque es la oportunidad de saludar a María. Es nuestra meta cada año: que nos acompañe en nuestro caminar como apostolado”, manifestó el adorador.
El líder de los adoradores destacó que el apostolado está centrado en la Sagrada Eucaristía y en la devoción mariana. “Hablar de Jesús es hablar de María, y hablar de María es hablar de Jesús”, puntualizó.
La rectoría de Santa Lucía fue el último templo en el que monseñor Manuel Vargas Góngora prestó servicios como sacerdote antes de su fallecimiento, en septiembre de 2024.— Claudia Sierra
De un vistazo
Devoción mariana
Cada año, cientos de fieles yucatecos se congregan en San Cristóbal para expresar su amor y respeto a la Virgen de Guadalupe, símbolo de fe y esperanza para las comunidades católicas del Estado.
Tradición anual
La peregrinación de los adoradores nocturnos forma parte de las celebraciones guadalupanas anuales, una costumbre que fortalece los lazos espirituales y comunitarios en torno a la devoción mariana y a la Eucaristía.
