El artista sonoro y compositor yucateco Erik Baqueiro Victorín invita al público a escuchar el entorno con nuevos oídos a través de su proyecto “K’áax: Instalación sonora periférica”.
K’áax, palabra maya que significa monte, propone una experiencia sensorial que explora la relación entre la comunidad y los sonidos naturales que conforman su vida cotidiana. La instalación, beneficiaria del Fondo Municipal para Creadores con Trayectoria 2025, se presentará de manera gratuita los cuatro viernes de noviembre, a las 5 de la tarde, en comisarías de Mérida.
La primera cita será mañana 7 en el parque de Xcumpich, seguida por presentaciones en Chablekal el 14, Tahdzibichén el 21 y Opichén el 28 de noviembre.
Todas tendrán lugar en los parques principales de cada comunidad, buscando, como explica el autor, “trazar una suerte de cartografía sonora de las periferias meridanas, un mapa que invite a pensar nuestra relación con los espacios que nos rodean”.
El proyecto surge del deseo de reconocer el vínculo que las comunidades mantienen con el monte, ese territorio vivo que se entrelaza con la vida urbana y rural del Estado. “Me interesa cómo la gente convive con el monte, cómo lo percibe, cómo lo nombra y lo escucha. El monte está ahí, presente no sólo en lo natural, sino también en nuestra memoria y en nuestra forma de habitar”, declara el artista.
El proceso creativo de K’áax le ha ocupado todo este año. Desde principios de 2025, Baqueiro realizó recorridos de grabación de campo, visitas a las comisarías y ejercicios de conceptualización sonora.
“He trabajado en organizar los sonidos que finalmente se presentarán. Es una pieza que me ha acompañado a lo largo del año y que se ha visto nutrida por otras experiencias artísticas”.
Entre ellas, destaca su participación con el colectivo El Sótano en la obra teatral “Juan Balam” en Xocén, comisaría de Valladolid, donde también exploró la relación que hay entre el arte y el entorno natural.
A diferencia de una presentación musical tradicional, “K’áax” no busca imponer una narrativa sino invitar a la escucha activa. “Es una invitación a escuchar ahí, en esos lugares, quizá sonidos que ya se conocen, pero que en este contexto tendrán una nueva perspectiva. No se trata de intervenir los espacios, sino de incorporarme a ellos, de acompañar los sonidos que ya existen”, detalla.
El artista, quien además es profesor y coordinador académico, subraya la importancia del apoyo institucional que hace posible este tipo de proyectos. “Estos fondos son espacios que permiten a los creadores lanzar propuestas que de otro modo serían difíciles de realizar. No sólo implican un beneficio personal, sino una retribución a la comunidad, ya sea mediante talleres o presentaciones públicas. En mi caso, antes de esta instalación ofrecí un taller de paisaje sonoro como parte de esa devolución”.
Para Erik Baqueiro, llevar el arte sonoro a las comisarías también es una forma de descentralizar la oferta cultural de Mérida. “La Temporada Olimpo ya no se limita al Centro Cultural Olimpo, llega a otros espacios como el Centro Cultural del Sur, el Centro Municipal de Danza y ahora a comisarías. Eso es muy valioso, porque nos permite repensar la idea de centro y periferia, y cómo nos entendemos dentro de esa relación”.
La instalación “K’áax” está abierta a todo público, niños, adultos y personas mayores, con entrada libre. Baqueiro concluye con una reflexión que atraviesa su obra: “Ojalá quienes asistan puedan escuchar de otra manera, reconocer los sonidos que nos habitan y quizá hacerse preguntas nuevas sobre el lugar en el que vivimos”. Actualmente, Erik trabaja como compositor sonoro en la agrupación de danza de la Universidad de las Artes de Yucatán, con la que prepara nuevas presentaciones en el Museo de la Luz durante los meses de noviembre y diciembre. Este proyecto, paralelo a “K’áax”, continúa su exploración sobre el diálogo entre cuerpo, espacio y sonido, y refleja como señala el propio creador, “la manera en que distintas experiencias artísticas se entrelazan y se nutren entre sí, revelando nuevas formas de escuchar y habitar el entorno”.— DARINKA RUIZ MORIMOTO
De un vistazo
Proyecto paralelo
Actualmente Erik Baqueiro trabaja como compositor sonoro en la agrupación de danza de la Universidad de las Artes de Yucatán, con la que prepara nuevas presentaciones en el Museo de la Luz durante los meses de noviembre y diciembre.
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En este proyecto continúa el trabajo de exploración sobre el diálogo entre cuerpo, espacio y sonido, y refleja, como señala el propio creador, “la manera en que distintas experiencias artísticas se entrelazan y se nutren entre sí”.
Para todos
Erik Baqueiro invita a todo público, niños, jóvenes, adultos mayores, a ser parte de la experiencia de “K’áax: Instalación sonora periférica”.
