“El esquema de propiedad fraccional, nacido en la Europa de los años 60 como evolución del tiempo compartido en destinos vacacionales exclusivos, ha encontrado en Yucatán un terreno fértil que genera confianza y resultados exitosos para cientos de inversionistas”, afirmó Ana Cristina Correa Cervera, líder de FORET, empresa pionera en impulsar este modelo en la entidad desde 2023.

El concepto de propiedad fraccional representa una evolución del tradicional time share que se popularizó en Europa hace más de seis décadas. A diferencia de simplemente pagar por uso temporal, este modelo permite que los inversionistas sean dueños legales de una fracción del inmueble, con derecho tanto a su uso como a beneficios de valorización y renta proporcionales a su participación.

Correa Cervera explicó que en México, el modelo comenzó a implementarse sistemáticamente a mediados de los años 90, principalmente en destinos turísticos de alto valor como la costa del Pacífico y la Riviera Maya. El marco legal que lo respalda es la figura de copropiedad, reconocida en el Código Civil, lo que otorga certeza jurídica a los inversionistas.

La propiedad fraccional divide legalmente un inmueble en varias partes, permitiendo a distintos inversionistas comprar solo una fracción del bien. Cada porción otorga derecho a un porcentaje del inmueble, lo que implica acceso a periodos de uso definidos y recepción de ingresos por rentas proporcionales.
Los acuerdos se gestionan mediante fideicomisos que actúan como cinturón de certeza legal, garantizando que problemas individuales de algún participante no afecten al resto del grupo.

Dijo que en Yucatán, el modelo ha cobrado impulso notable desde 2023 con empresas como Foret, que han permitido a cientos de inversionistas acceder a proyectos inmobiliarios con montos mensuales asequibles y derechos patrimoniales garantizados. La llegada de plataformas tecnológicas entre 2020 y 2025 ha democratizado la tenencia fraccional de casas, departamentos y lotes en ciudades como Mérida y Cancún.

La especialista asegura que actualmente inversionistas de distintas partes del país observan a Yucatán como referente exitoso del modelo fractional, con amplio futuro y perspectivas de crecimiento. Los esquemas flexibles de financiamiento y las garantías legales han consolidado la confianza en un sistema que, desde sus orígenes europeos, ha demostrado ser una alternativa viable para democratizar la inversión inmobiliaria.