LYNGBY, Dinamarca (AP).— Fue una boda que cautivó al mundo: en 1981, Diana Spencer dijo “Sí, acepto” al príncipe Carlos de la Inglaterra, convirtiéndose en la princesa de Gales y aportando juventud y glamour a la familia real británica.
Más de 40 años después de la boda y muchos años después de que el matrimonio se desmoronara, los fanáticos de la realeza podrán comprar una rara parte de ese día histórico o quizás un sorbo de él. La casa de subastas danesa Bruun Rasmussen vendió ayer exclusiva botella magnum de champaña Dom Pérignon Vintage 1961, que fue producida especialmente para la ocasión.
“Es la primera vez que lo veo”, admitió Thomas Rosendahl, jefe del departamento de vinos de la firma.
“Es realmente, realmente rara una botella con esa procedencia real. Nunca había visto algo así antes”.
El príncipe Carlos, ahora rey, se casó con Lady Diana Spencer en la Catedral de San Pablo de Londres el 29 de julio de 1981. La ceremonia fue seguida por una lujosa recepción en el Palacio de Buckingham. Carlos y Diana se separaron en 1992 y se divorciaron en 1996.
Un año después, Diana y su compañero Dodi Fayed murieron en un accidente automovilístico a alta velocidad en París.
La champaña fue una edición limitada lanzada para la boda, creada para celebrar la unión. Una etiqueta única dice: “Enviada especialmente para honrar el matrimonio de Su Alteza Real el Príncipe de Gales y Lady Diana Spencer. 29 de julio de 1981”.
Rosendahl dijo que solo se hicieron 12 y estaban destinadas a ser abiertas ese día. No se sabe qué pasó con las otras, quizás fueron regaladas a los invitados.
“Fue una celebración de Dom Pérignon para la boda”, explicó. “También recibieron… botellas normales que se sirvieron en la boda, pero estas botellas simplemente fueron olvidadas o guardadas”.
