David Uclés es el ganador de la 82a. edición del Premio Nadal de novela, dotado con 30,000 euros, por “La ciudad de las luces muertas”, una “carta de amor a Barcelona” que llegará a las librerías, publicada por Destino, el 4 de febrero próximo.
Anteanoche, en una ceremonia en la capital catalana, también se otorgó el Premio Josep Pla, dotado con 10,000 euros, al filósofo y teólogo Francesc Torralba por “Anatomia de l’esperança”.
De acuerdo con el reporte de la agencia EFE, Uclés, ataviado con su inconfundible boina, dijo que ese era uno de los días más felices de su vida porque ganar el Nadal era uno de sus sueños, tras presentarse entre 2010 y 2020 sin conseguir siquiera ser finalista.
Indicó que su novela, de realismo mágico, transcurre en Barcelona, con mucho peso de escritoras como Carmen Laforet, Montserrat Roig y Mercè Rodoreda, durante 24 horas de apagón.
Al irse la luz, “ocurre algo distópico, onírico, vuelven a la vida intelectuales que fallecieron, de todas las épocas, igual que arquitectura de todos los tiempos”.
“Se crea la noche de los tiempos, es la noche en la que todos los tiempos se entremezclan bajo la luz onírica del fuego, en la que los artistas protagonistas van a intentar dar luz a la ciudad de Barcelona”, añadió.
La historia coral, con más de cien personajes, se inicia en la posguerra con Carmen Laforet, la primera ganadora del Nadal. En esta oscuridad aparecen desde Fernando el Católico hasta Freddie Mercury y Rosalía, así como Roberto Bolaño, Santiago Ramón y Cajal, Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes, quienes intentarán que Mario Vargas Llosa no se ponga el corazón en el lado derecho del cuerpo.
En la obra hay “humor” y el “realismo mágico está presente todo el rato, es una locura todo lo que hacen los personajes para que Barcelona vuelva a tener luz, en un estilo que puede recordar al de ‘La península de las casas vacías’, pero más onírico, surrealista y exagerado”.
La entrega del premio generó reacciones encontradas. En el diario “El País”, Josep María Nadal Suau asegura que este galardón “es un episodio más de la guerra editorial en España”.
“Ahora mismo”, escribe el articulista, “Uclés no necesita el premio, el empuje de su marca personal se basta para convertir una nueva novela en un acontecimiento, y aunque a los números del Nadal les sentará de maravilla uncirse al carro victorioso de ‘La península de las casas vacías’, la auténtica explicación del veredicto estriba en el fichaje de una estrella de la competencia. En este caso, del sello Siruela, donde Uclés publicó su afamada novela. Esto lo sabemos todos y la evidencia ya solo nos provoca la clásica punzadita de escepticismo que los doctores prescriben para estos casos”.
Añade que los éxitos de David Uclés “no se explican ni dejan de explicarse por lo literario (o lo musical, cinematográfico, etcétera), sino por la construcción de una presencia pública”.
“Esto no es exclusivo de Uclés, sino signo de los tiempos, y dice tanto de nosotros como de su protagonista convertido en espejo. A fin de cuentas, no sabemos quién hay realmente detrás de una celebridad más allá de lo que su personaje deja ver”.
“Pero sí sabemos que la sobreexposición es el precio a pagar para adquirir ese estatus (abrazado con entusiasmo, esto es indudable, por Uclés), y reconocemos las tendencias que laten en cada reacción que suscita”.
