PARÍS (EFE).— Como si de un cortometraje se tratara, Willy Chavarria, diseñador estadounidense de origen mexicano, presentó ayer en París su propuesta para el otoño-invierno 2026-2027 que incluye abrigos, chaquetones y trajes, que en más de un caso recuerdan a los de la década de 1980.
Bautizada con el nombre de “Eterno2”, la invitación al desfile parecía revelar una inspiración en Jesucristo, al reproducir en la T de Eterno el Cristo crucificado.
Si las cruces forman parte de las propuestas de Chavarria, sobre todo en los colgantes, en esta ocasión el eje era un Nueva York de décadas atrás y la conexión entre personas, algo que quiso subrayar el diseñador.
Hay prendas para uno y otro sexo, entre las que se vieron faldas y vestidos, además de algún estampado, chaquetas de cuero, así como una combinación de pantalones anchos y estrechos.
Entre un Cadillac blanco descapotable, espacios que reproducían habitaciones y una cabina de teléfono se movieron los modelos, así como cantantes y bailarines, creando una coreografía digna de Broadway. Al finalizar, la ovación de los invitados fue de lo más sonora.
En el apartado de la paleta de colores de las prendas se vio una combinación entre fríos y cálidos, entre los que destacaron rojos, morados y amarillos, sobre todo en la última parte. Fue un desfile espectáculo en el que la música en español fue la protagonista, junto a temas en inglés e italiano.
Jesús Cicero, director de moda de la edición española de la revista “Esquire”, dijo que la pasarela de Chavarria fue una “fashion film-2, una película de moda que narra ‘un crimen pasional cometido por una mujer decadente con sus amantes’”.
Cicero subrayó además la “sofisticación” de algunas de las prendas. Propuestas de una marca que tiene una década de existencia, con la que colabora Adidas con algunos ‘looks’ y que desfila desde el pasado año con éxito en la capital francesa.
Willy Chavarria es amante de la multiculturalidad, la diversidad de géneros y de trabajar en equipo en su estudio de Brooklyn, en Nueva York, por eso de que la unión constituye la fuerza y “permite resistir a la opresión”, como ha declarado el propio diseñador.
Hoy el desfile más esperado de hombre será el de Véronique Nichanian, su último para la casa Hermès, de cuyas colecciones masculinas se ha ocupado durante casi cuarenta años.


