PARÍS (EFE).— Las flores, un tema de lo más inspirador y recurrente, ha guiado al diseñador francés Franck Sorbier a la hora de imaginar su colección de Alta Costura para esta primavera-verano. Vestidos y bustiers que acompañan a faldas han poblado las creaciones exhibidas en la pasarela de París.
Las propuestas llevan nombres de danzas, entre ellas el Baile del Siglo, que organizara el sibarita Charles de Beistegui en la década de 1950, así como las que figuraron en fotografías de Cecil Beaton, Edward Steichen e Irving Penn. Todas han inspirado a Sorbier.
Hubo vestidos con faldas con vuelo y corpiños de impecable acabado, al igual que drapeados que, como apunta el propio Sorbier, “realzan la cintura, los hombros y la postura de la cabeza”.
De una escalera descendían las modelos, algunas de ellas interpretando una coreografía. La danza fue lenta, como es costumbre, y realizada con pocos medios, lo que no quita mérito a Sorbier. Eso sí, el calzado de cuña elegido no era el más apropiado para acompañar buen número de propuestas.
Los colores van de diferentes tonos de rojo a rosa, ocre, violeta y azul, junto a blanco y negro, estos últimos en estampados y bordados.
El material más sobresaliente de la colección es la seda, que se declina en raso shantung, saglione, organza y muselina.
Tras el desfile de Sorbier le llegó el turno a otro veterano de la Semana de la Alta Costura, Elie Saab. Igualmente en el calendario oficial de pasarelas, el libanés ha hecho una vez más del vestido el gran rey, en el que los brillos impregnan la totalidad de creaciones.
En el Palacio Chaillot, desde donde las vistas de la Torre Eiffel son espectaculares, y muy cerca del lugar en el que por la tarde mostró su colección la española Juana Martín, se desplegó la brillante colección de Elie Saab al ritmo de una orquesta.
La primera parte era un alegato al oro, cuya cotización en estos días ha traspasado todos los récords en los últimos tiempos.
Entre las cientos de miles de delicadas piedras cosidas se han podido observar igualmente perlas con forma de pera en alguno de los vestidos, pensados para una mujer-diosa, en los que hay igualmente transparencias, otra de las tendencias para la primavera-verano.
Chalecos sobre vestidos, capas cortas y largas, volantes, flecos, plisados, así como drapeados conforman la propuesta del libanés.
Las plumas están realizadas con finísimo tejido y hay ricos bordados florales.
Continúa su legado
Tras la muerte de Giorgio Armani el 4 de septiembre del año pasado, su sobrina Silvana Armani, quien trabajó junto al diseñador durante 40 años, asume la responsabilidad de continuar su legado con la presentación de su primera colección de Armani Privé.
Anteayer martes, el verde jade vistó un desfile que mantiene vivos los códigos y el legado del maestro.
De un vistazo
Sello Couture
La organza transparente y liviana, junto a cristales y perlas, mantienen el sello de Alta Costura en la más reciente colección primavera-verano de la marca Armani Privé.
Tonos protagonistas
Jade, verde, rosa y negro dominan la colección, con siluetas fluidas y verticales en satén y seda, logrando caídas impecables y favorecedoras. Esta colección es distinta pero igual de sólida como Armani.













