PARÍS (EFE).— Históricos joyeros como Chaumet y Cartier aprovecharon la Semana de la Alta Costura de París para presentar sus nuevas colecciones. Oro blanco o rosa y diamantes siguen siendo la combinación perfecta.
En su sede de la plaza Vendôme, Chaumet, el favorito de Josefina de Beauharnais —primera esposa de Napoleón Bonaparte—, creó una colección bajo el nombre de “Envol (Partida)”.
Con forma de alas e inspirada en una de las piezas de archivo de la firma, de principios del siglo XX, el set se compone de ocho propuestas: tiara, collar, anillos, pendientes, broches e, incluso, un minúsculo reloj.
Es una interpretación de la naturaleza en oro blanco, diamantes y zafiros.
Cartier, en su cuartel general del 13 de la calle de la Paz, desvela la tercera parte de su colección “En equilibre (En equilibrio)”, en la que reina la armonía de las piezas. Platino, diamante, aguamarina y ónix son algunos de los materiales utilizados para hacerla realidad.
Este último capítulo sigue jugando con los volúmenes y entre los temas no falta la fauna salvaje, que incluye a la pantera, animal icónico en la firma de joyería.
Junto a las novedades de Cartier se muestran piezas históricas de diferentes épocas y objetos nuevos, como un humidificador de puros y una estilográfica de oro con formas de cocodrilo.
“Si en la joyería se parte del diseño a la hora de imaginar cada pieza, en la alta joyería el punto de partida son las piedras”, dijo una vocera de la casa en la presentación.
Un nombre italiano, y más “joven” que los anteriores, Pomellato, que en 2027 celebrará su 60o. aniversario, muestra en su exhibidor parisino su más reciente incorporación, “Scala di luce (Escala de luz)”, un guiño al teatro milanés, en oro rosa y diamantes diminutos.
Si bien no es pieza única, su distribución se realizará en un pequeño número de sus tiendas del mundo.
En el terreno de los diseños en un solo ejemplar, Roger Vivier no falta a la cita. El gran nombre del calzado, y en concreto su director creativo, Gherardo Felloni, presenta bolsos únicos, realizados en los más exquisitos materiales (plumas, bordados, pedrería), combinados con técnicas de joyería.
En la elaboración de cada uno de los bolsos-joya se invierten entre 60 y 70 horas de trabajo y los precios oscilan entre los 25,000 y los 70,000 euros por unidad.
Habrá que esperar a la próxima edición, la de julio, para descubrir piezas aun más espectaculares de un número mayor de casas.
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