La oscura y verdadera historia detrás del Día de San Valentín
La oscura y verdadera historia detrás del Día de San Valentín

Mucho se dice del Día de San Valentín, ya sea para festejarlo, criticarlo como una fecha de marketing, amarlo u odiarlo, pues cada 14 de febrero se celebra como el Día del Amor y la Amistad, pero poco se habla de la oscura historia que hay detrás de su verdadero origen.

Para algunas personas puede ser el día más romántico del año, otros son escépticos o simplemente piensan que no vale la pena celebrar porque “es tan corto el amor, y tan largo el olvido”, como dice Neruda en un poema. Al final cada quién habla como le va en la feria.

Pero ¿se ha celebrado siempre igual a lo largo de la historia? ¿Cómo fue el primer San Valentín? ¿Por qué se celebra? ¿Qué se esconde detrás del llamado día de los enamorados?

No se sabe a ciencia cierta cuánto de su historia es real y cuánto forma parte de la leyenda y la mitificación del personaje.

De hecho, hace poco más de 50 años, atendiendo a lo acordado en el Concilio Vaticano II, reforma litúrgica en la que se decidió qué santos tenían categoría universal y de cuáles no se podía constatar su existencia, el Papa Pablo VI eliminó San Valentín como festividad.

Con todo, la historia del santo al que más veneran los enamorados se extendió desde el siglo III hasta mediados del XX y aún hoy persiste la duda sobre la veracidad de su historia.

El verdadero origen del día de San Valentín

La festividad del 14 de febrero, Día del Amor recibe también el nombre de San Valentín, pero la historia sugiere que pudo haber varios San Valentín en el cristianismo antiguo.

No obstante, la historia más aceptada trata sobre un sacerdote de Terni llamado Valentín que vivió en Roma durante el siglo III bajo el emperador Claudio II, también conocido como “El Gótico” (Marcus Aurelius Claudius Gothicus, 214-270 d.C.).

Se dice que prohibió los matrimonios para los jóvenes en el siglo III (alrededor del año 269 d.C.) porque consideraba que los soldados solteros y sin familia eran mejores guerreros, más valientes y sin ataduras emocionales.

Sin embargo, Valentín desafió las órdenes del emperador, celebró bodas secretas entre jóvenes enamorados, logrando también su conversión al cristianismo y también obró milagros.

Tras ser descubierto, Valentín fue llevado a prisión, donde Asterio (o Asterius), el oficial romano encargado de su custodia tenía una hija, Julia, quien había nacido ciega. El joven sacerdote se hincó y rezó ante ella y en nombre de Dios devolvió la vista a la joven.

Con eso consiguió que el oficial y toda su familia se convirtieran al cristianismo. A pesar del milagro, Valentín siguió preso, y el 14 de febrero del año 269 fue lapidado y decapitado, por lo que el origen de la historia tiene también un lado oscuro.

Este acto de valentía y amor llevó a la Iglesia católica a honrarlo como mártir y siglos después, en el año 494 el papa Gelasio I declaró el 14 de febrero, el día de su martirio, como el día de San Valentin.

Enterrado a las afueras de Roma, en la vía Flaminia –un lugar que sería más tarde conocido como Puerta de San Valentín–, su tumba se convirtió en lugar de peregrinaje.

La leyenda de San Valentín, el enamorado

Es en este punto cuando la realidad parece mezclarse con la leyenda. Así, se dice que el sacerdote de Terni dio clases a la hija de Asterio a la que había devuelto la vista, Julia, y que de esos encuentros surgió el amor.

Se cuenta que antes de su ejecución, escribió una carta a la hija de su carcelero, firmándola al final “De tu Valentín”. Aunque de eso no hay constancia oficial.

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Lo cierto es que la verdadera historia del Día de San Valentín está llena de influencias paganas, que es otro lado oscuro de la historia que dio origen al festejo, pero la narrativa convencional suele centrarse únicamente en los aspectos románticos y comerciales, omitiendo algunos datos históricos clave.

El origen oscuro del Día de San Valetín: Lupercales y sus raíces paganas

Durante el pontificado de Gelasio, entre el 496 y el 498, comenzó a honrarse el martirio de Valentín, aunque la designación de este día también podría estar relacionada con la intención del pontífice de acabar con una fiesta pagana romana: los Lupercales (Lupercalia).

Antes de que la Iglesia reconociera oficialmente el Día de San Valentín, los romanos celebraban la Lupercalia (del 13 al 15 de febrero).

Los nombres de las mujeres se colocaban en una lotería y los hombres elegían al azar una pareja para el festival, lo que a veces conducía a relaciones a largo plazo o al matrimonio.

En esta fiesta se elegía de entre los miembros más ilustres de la ciudad a una congregación especial de sacerdotes, los Lupercos, Luperci o Sodales Luperci, cuya traducción sería “amigos del lobo”.

Debían ser adolescentes que durante un tiempo, antes de entrar en la edad adulta, debían sobrevivir de la caza en el bosque comportándose como lobos humanos (no precisamente como los therian y furry) y haciendo referencia a la leyenda de Rómulo y Remo, los gemelos criados por una loba y fundadores de Roma.

El 14 de febrero se reunían en la gruta Ruminal del monte Palatino, la colina central en donde, según la tradición, se fundó la ciudad a la que llegan todos los caminos.

En ese punto, los sacerdotes adultos llevaban a cabo el sacrificio de dos animales que eran considerados impuros, un perro y un macho cabrío, y marcaban con sangre la frente de los Luperci que se estaban iniciando.

A continuación, estos cortaban a tiras la piel de los animales sacrificados, las llamadas “februa” (posiblemente el origen del nombre del mes de febrero).

Desnudos o simplemente tapados por algunas tiras del cuero arrancado, salían alrededor del monte a golpear a todos los que se cruzaban en su camino, pirncipalmente mujeres. El ser azotados por las tiras equivalía a un acto de purificación.

Además, Lupercus era el dios de la fertilidad y se decía que esos azotes ayudaban a las féminas a quedar embarazadas con mayor facilidad.

En el siglo V, en el año 494, el Papa Gelasio I prohibió la Lupercalia y la reemplazó por el Día de San Valentín, destinando el día de su muerte, el 14 de febrero y así desplazó el foco hacia el amor y los valores cristianos.

La celebración actual del 14 de febrero

Aunque el Día de San Valentín es interesante por la oscura historia, en la actualidad eso ha quedado atrás y ahora tiene un significado más comercial.

Porque no se puede luchar contra el amor y menos contra el consumo. Al final final, el imaginario y la tradición populares unieron sus fuerzas para convertir la celebración oficiosa de San Valentín el día de los enamorados.

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Licenciada en Comunicación. Máster en Periodismo Digital por la Universidad Autónoma de Madrid. Certificada en Inbound Marketing. Dos décadas de experiencia en radio, televisión, prensa y medios digitales.