Al pensar en la universidad, muchas familias y jóvenes se preguntan cómo asegurarse de tomar una decisión que le ofrezca un mejor futuro en lo personal y en lo profesional. Esa elección define el primer empleo, pero también el ritmo de crecimiento, las habilidades que se acumulan y la confianza para enfrentar los retos del mundo laboral. Por eso, la empleabilidad ya no se entiende como “conseguir trabajo”, sino como sostener una carrera con propósito y desarrollo.

En la actualidad, elegir una formación universitaria implica prepararse para un mundo laboral que cambia mucho más rápido que antes. El estudio “Cono de Empleos del Futuro” (Tecmilenio, 2025) señala que la digitalización, la inteligencia artificial y la automatización ya están transformando casi todos los sectores productivos. Surgen nuevas carreras y roles como especialistas en datos, ciberseguridad, salud digital y sostenibilidad, mientras otros perfiles quedan rezagados si no se actualizan. Por eso, el reto no es solo obtener un título, sino aprender a desarrollar competencias técnicas y humanas que permitan adaptarse, reinventarse y responder a las oportunidades reales que trae cada industria.

Con estos cambios, la decisión no se limita a escoger una carrera con alta demanda, también importa elegir una formación que ayude a tomar decisiones cuando el trabajo cambie. Bruno Zepeda, rector de Tecmilenio, lo explica desde una idea clara, “La empleabilidad se construye cuando existe claridad sobre lo que se busca y sobre el valor que se puede aportar. El trabajo ocupa un lugar central en la vida adulta y conviene que la preparación profesional responda a una pregunta básica. ¿Qué tipo de vida se quiere sostener con ese trabajo?”.

Esa pregunta pone al centro el propósito de vida, que es lo que da sentido a nuestras acciones y orienta las decisiones. No se reduce a una meta de corto plazo, como cerrar un proyecto o buscar un ascenso. Funciona como guía porque conecta talentos, valores y la forma en la que se quiere aportar a la sociedad. Cuando esa claridad existe, resulta más fácil escoger una carrera, enfocar la preparación y avanzar con confianza.

En la actualidad, elegir una formación universitaria implica prepararse para un mundo laboral que cambia mucho más rápido que antes.

Esa seguridad y enfoque también se reflejan en la vida laboral, porque cuando las personas desempeñan tareas alineadas con sus intereses y habilidades, suelen estar más motivadas, satisfechas y comprometidas. Además, el Workforce Purpose Index observó que las personas orientadas a propósito reportan mayor plenitud en su trabajo y mayor permanencia esperada. Son métricas organizacionales y también describen un fenómeno humano. El sentido fortalece el desempeño y mejora la experiencia laboral.

Entonces, ¿qué conviene revisar al comparar opciones educativas? Tres señales ayudan a decidir. La primera es que cuente con un plan de estudios que desarrolle competencias
técnicas vigentes y medibles. La segunda es el desarrollo de competencias humanas que sostienen el desempeño, como liderazgo, comunicación, negociación y pensamiento crítico. La tercera es la práctica en el mundo laboral, con proyectos, portafolio y retroalimentación de empresas.

Con la automatización y la inteligencia artificial presentes en más industrias, las empresas valoran más las competencias que se pueden demostrar y la experiencia práctica. Esa
combinación facilita conseguir un primer empleo al graduarse y abre la puerta a moverse a nuevos roles sin empezar de cero. El modelo por certificados de Tecmilenio permite comprobar lo que se sabe hacer con evidencia concreta. Además, la Estancia Empresarial que realizan en su último periodo permite aplicar lo aprendido en una empresa o emprendimiento y permite egresar con seis meses de experiencia laboral. Ese enfoque se refleja en que 9 de cada 10 estudiantes de Tecmilenio cuenta con empleo el día de su graduación.

En Tecmilenio, la empleabilidad se entiende como un camino de crecimiento con sentido: competencias demostrables, experiencia práctica y claridad personal para tomar decisiones en un mundo laboral que trae desafíos cambiantes cada año. MAPS refuerza esa visión con evidencia concreta de lo aprendido, retos que se conectan con la realidad profesional y una formación que pone el propósito de vida al centro. El resultado es simple: egresar con herramientas reales, confianza y dirección para construir una carrera que
sume a la vida, no solo al currículum.

Ven y conoce nuestras carreras profesionales en nuestro Open House el 21 de febrero.

Tecmilenio Mérida 999 225 3095.

I.S.