PARÍS (EFE).— Los diferentes volúmenes, así como los contrastes de materiales y motivos, marcaron ayer las presentaciones de las colecciones femeninas de prêt-à-porter para el otoño-invierno 2026-2027, que proponen abrigos amplios, faldas cortas de volantes, sacos que tienen como base un modelo de la década de 1940 y vestidos solo en apariencia sencillos.
El nombre más destacado de la mañana fue el de Marie Adam-Leenaerdt, quien mostró una colección en la que los vestidos cortos convivieron con faldas largas y aberturas, así como anchos pantalones. Los estampados, como el animal, figuraron en algunas de las piezas, mezclados en ocasiones entre sí y creando por tanto contrastes.
La belga Adam-Leenaerdt, finalista en 2024 del premio LVMH, presenta su moda en el calendario oficial de la semana parisina desde 2023. No faltaron sus característicos abrigos, de impecable construcción, ni tampoco la combinación de materiales en un mismo conjunto. Además, quiso hacer del encaje uno de los imprescindibles del próximo invierno.
La tendencia minimalista, con volúmenes equilibrados y siluetas rectas y depuradas, convivió con otras más amplias u “oversize”, como los pantalones anchos, así como inspiraciones de otras décadas, entre ellas las medias-pantalón “fuseau” que podrían retrotraer a principios de los años 90, junto a comedidos guiños al grunge, por los discretos rotos en algunas prendas de punto.
El negro estuvo muy presente, como es costumbre, junto al blanco, rosa, rojo, tierra y amarillo, en un desfile con maniquíes de diferentes edades.
Por su parte, Jonathan Anderson presentó su segundo desfile de prêt-à-porter femenino en Dior, del que es director creativo desde 2025. Muy esperado, por aquello de que el segundo desfile anuncia la dirección que va a tomar un diseñador en una casa, más que el primero.
En un espacio efímero en los Jardines de las Tullerías, con un estanque artificial, las modelos fueron mostrando sobre un podio la colección imaginada por el norirlandés, con volúmenes como grandes protagonistas.
Más centrada y realista que la de octubre pasado, la colección tiene a los vestidos y sacos como base. Los abrigos destacaron igualmente.
El traje Bar de 1947, pieza clave en el New Look, es reinterpretado con la parte baja de diferentes formas. Los tejidos, en algunos casos superpuestos, están pensados para la mujer joven principalmente. En la colección también está presente el guiño a las flores.
Gris, blanco, café y negro fueron algunos de los tonos que se vieron en el desfile, que se celebró el mismo día en que se anunció la próxima exposición en el Museo Christian Dior de Granville (Normandía). Será a partir del 4 de abril y en torno a los colores de la infancia del recordado creador.
Por último, en su sede central, Bonpoint aprovechó la segunda jornada de la semana de la moda femenina lista para usar y la presencia de prensa y compradores extranjeros para presentar su colección invernal.
De un vistazo
Para niños
Ayer se presentó en París la colección de Bonpoint, firma infantil de alta gama.
Inspiración
Las prendas se inspiran en el país en el que la casa nació hace medio siglo. “La colección lleva por nombre ‘Carta postal francesa’ y hemos querido representar tres lugares emblemáticos: París, así como las regiones de Auvernia y Bretaña”, dijo Géraldine Dufour, directora creativa de la marca.














