Loewe apuesta por lo marino
Loewe apuesta por lo marino
  • Loewe apuesta por lo marino
  • Una propuesta de Loewe para el otoño e invierno de 2026-2027

PARÍS (EFE).— Entre tiburones, langostas, pulpos, conchas y otros animales de peluche, Loewe presentó ayer su colección de prêt-à-porter para el otoño e invierno 2026-2027 sobre una pasarela de intenso amarillo canario.

El desfile apostó por un imaginario marino que se reflejó tanto en la escenografía como en las prendas, reforzando la narrativa visual de una firma que continúa explorando conceptos inesperados dentro de la moda contemporánea.

La colección, compuesta por más de sesenta propuestas femeninas y masculinas, se presentó en un espacio cercano al castillo de Vincennes, lugar habitual de los desfiles durante la etapa de Jonathan Anderson.

Aunque el creativo norirlandés ya no dirige la firma, su influencia todavía se percibe en muchos “looks”. Como señalan los actuales responsables de Loewe, “queremos ir más allá, pero sin romper con el legado del anterior director creativo”.

Uno de los elementos más llamativos fueron los grandes chaquetones inspirados en la pesca de altura y el submarinismo. Estas prendas, voluminosas y de aspecto técnico, parecían funcionar como salvavidas al poder inflarse, convirtiéndose en una de las piezas centrales de la propuesta estética de la temporada.

Los nuevos directores creativos, los estadounidenses Jack McCollough y Lázaro Hernández, plantean una visión de moda que mezcla riesgo y herencia.

Según explican, imaginan “una mujer osada a la hora de mezclar prendas”, capaz de combinar un chaquetón de piel sintética con el bolso Amazona 180 de ante auténtico, uno de los accesorios emblemáticos de la casa.

En la pasarela destacaron abrigos de distintos anchos, aunque predominaban los de gran volumen, además de pantalones de pana gruesa y numerosos vestidos de largos y formas asimétricas.

Algunos de estos diseños se elaboraron en materiales que reproducían detalles de encaje, mientras que el cuero —sello histórico de la firma fundada en Madrid— ocupó un lugar central en muchas de las propuestas.

La colección también apostó por combinaciones cromáticas audaces. Tonos vivos como el amarillo, el azul y el verde fosforito convivieron con el café y el negro. Asimismo, el motivo Vichy apareció tanto en la decoración del espacio como en los tejidos que emergían de los abrigos “como si fueran brazos”, aportando dinamismo a las siluetas.

En cuanto a los accesorios, los bolsos continuaron siendo protagonistas. El Amazona 180 sin asa destacó especialmente, junto a modelos como el Flamenco y el Puzzle, además de una nueva creación de una sola asa que acompañó varios looks.

El desfile coincidió además con la apertura de la segunda Casa Loewe en París, en la rue Saint-Honoré, reforzando la presencia de la marca en la ciudad, adonde llegó en 1989.

De un vistazo

Inspiración marina

El desfile de Loewe incorporó un imaginario ligado al océano, con animales de peluche como tiburones, langostas y pulpos, reforzando una narrativa visual que trasladó referencias marinas al lenguaje contemporáneo.

Siluetas amplias

Los abrigos y chaquetones dominaron la colección con siluetas amplias y estructuradas, algunas inspiradas en el equipamiento de pesca y en el submarinismo.

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