MADRID (EFE).— Desviar los asteroides para que no impacten en la Tierra, lo que tendría un efecto devastador como el que supuso la extinción de los dinosaurios, está hoy más cerca gracias a nuevas revelaciones de la misión DART de la NASA, recogidas ayer en la revista “Science Advances”.
DART, siglas en inglés de Prueba de Redirección de un Asteroide Doble (“dardo”, en su traducción al español), es la sonda lanzada por la NASA en 2022 para chocar con el asteroide Dimorfo, de 160 metros de diámetro (como una gran pirámide egipcia) y situado a 11 millones de kilómetros de la Tierra.
Dimorfo gira alrededor de otro asteroide más grande, Dídimo, y ambos orbitan alrededor del Sol.
Los primeros análisis de resultados de DART mostraron que el impacto de la sonda fue capaz de ralentizar y alterar la órbita de Dimorfo alrededor de Dídimo.
En el artículo, los investigadores explican que el impacto también ralentizó la órbita heliocéntrica de todo el sistema Dídimo en más de 10 micrómetros por segundo. Se trata de la primera vez que las ciencias espaciales logran provocar un cambio deliberado en la órbita heliocéntrica de un cuerpo celeste, en este caso en un sistema de asteroides binario, el formado por Dídimo y Dimorfo.
Los investigadores, de varios centros estadounidenses, atribuyen la ralentización orbital lograda por DART a dos factores: el impacto de la nave espacial en sí y el impulso adicional de los restos del asteroide que fueron expulsados del sistema binario.
“Tanto el impacto en Dimorfo como los restos expulsados alteraron la trayectoria y la velocidad del baricentro del sistema Dídimo, o el punto orbital central, que también determina la trayectoria orbital del sistema alrededor del Sol”, subrayan los científicos.
Para seguir profundizado en esta cuestión, la misión Hera de la Agencia Espacial Europea (ESA en inglés) va de camino hacia Dídimo para seguir recopilando datos del impacto de la sonda DART.
Su llegada al asteroide está prevista para noviembre de este año.
“Al demostrar que las misiones de desviación de asteroides, como DART, pueden provocar cambios en la órbita heliocéntrica de un cuerpo celeste, este estudio supone un notable avance en nuestra capacidad para prevenir futuros impactos de asteroides en la Tierra”, concluyen los autores.
Asteroide Riesgo de impacto
Descartan que el asteroide 2024 YR4 vaya a chocar contra la Luna en el año 2032.
Observaciones
Datos obtenidos por el telescopio espacial James Webb el 18 y 26 de febrero permitieron refinar cálculos orbitales del asteroide 2024 YR4 y descartar el impacto lunar.
Riesgo
Las agencias espaciales de Estados Unidos y Europa confirmaron que el 2024 YR4 no chocará con la Luna el 22 de diciembre de 2032, según nuevas mediciones.
Vigilancia continua
La NASA y la ESA mantienen el monitoreo de objetos cercanos a la Tierra para detectar posibles amenazas futuras y mejorar los sistemas de defensa planetaria.
Órbita redefinida
El Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra ajustó la trayectoria del asteroide y calculó que pasará aproximadamente a 21,200 kilómetros de la superficie del satélite terrestre.
Descubrimiento reciente
El asteroide 2024 YR4 fue descubierto a finales de 2024 por una estación del sistema de alerta de impactos financiado por la NASA y ubicado en Chile. Desde entonces fue monitoreado.
