Durante dos décadas, el artista plástico alemán Philipp Geist se ha sumergido, tanto de manera metafórica como literal, en las aguas de diversos ríos del mundo con el propósito de conocer las características físicas de los afluentes pluviales y, al mismo tiempo, obtener imágenes que permitan al espectador comprender el significado cultural que estos cuerpos de agua tienen para las comunidades de distintas regiones que ha visitado.
La suma de estas exploraciones da origen a “Ríos subterráneos”, una muestra que conjuga arte y ciencia mediante el uso de tecnología para explorar el sentido que tiene el agua en el entorno de las comunidades.
La exposición presta especial atención al caso particular de la península de Yucatán, donde los afluentes son subterráneos, lo que otorga al territorio un carácter singular y en cierto modo místico, similar al de los cenotes.
La exposición fue inaugurada la tarde de ayer en el Museo de la Luz, ubicado en las inmediaciones del Parque de La Plancha. A partir de hoy sábado el público podrá visitarla. Permanecerá abierta hasta mediados de junio del presente año.
En el acto inaugural estuvieron presentes, además del artista, el maestro Ricardo Rubiales García Jurado, director del museo y anfitrión del evento; Wolfgang Kresse González, cónsul honorario en Mérida de la República Federal de Alemania, y el doctor Manuel Suárez Lastra, titular de la Dirección General de Divulgación Científica de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El trabajo de Philipp Geist se centra en instalaciones inmersivas de luz y videomapping, creadas para espacios públicos, patrimoniales y museísticos. En sus propuestas integra arquitectura, naturaleza, fotografía, texto e imagen en movimiento para generar experiencias concebidas específicamente para cada espacio.
A lo largo de su trayectoria ha realizado intervenciones artísticas en sitios emblemáticos como el Cristo Redentor de Río de Janeiro, la Catedral de Colonia, la Bauhaus Dessau y el Palacio Real de Bangkok.
Desde 1996 desarrolla proyectos artísticos, exposiciones y performances audiovisuales en distintas partes del mundo. Desde 2006 impulsa Riverine Zones, un proyecto global en constante evolución.
Desde hace casi dos décadas, Geist explora ríos de diferentes regiones mediante cámaras sumergidas que se desplazan siguiendo la corriente, las olas y el azar. A través de Riverine Zones invita al público a observar territorios ocultos donde la luz, el movimiento y el sonido revelan paisajes que normalmente permanecen fuera de nuestra mirada.
En esta propuesta el agua se presenta como una membrana entre dos mundos. En la superficie se encuentran ciudades, puentes y arquitecturas reconocibles; bajo el agua surge un espacio dinámico donde conviven sedimentos, plantas, peces y rastros de la actividad humana.
Lejos de construir un registro documental o moralizante, las obras se presentan como constelaciones temporales en las que convergen control y azar, tecnología y naturaleza.
Para esta exposición, Geist incorpora registros realizados en ríos y sistemas de agua de la región de Yucatán, integrándolos a su archivo internacional. El resultado es una red visual y sensorial que conecta geografías, culturas y ecologías, invitando al público a detenerse, contemplar y reflexionar sobre la relación con el agua como elemento vital, simbólico y profundamente vinculado con la vida urbana, cultural y biológica del planeta.
“El artista se interesó mucho en Yucatán porque no tenemos ríos superficiales en el territorio, y decidió venir a enriquecer su propuesta y compartir su obra con la gente”, señaló el director del museo.
Se explicó que la exposición constituye una instalación de arte contemporáneo inmersiva que comparte el trabajo documental del artista y permite reflexionar sobre el significado de los ríos, la huella humana en ellos, la contaminación que afrontan y las características hídricas particulares de Yucatán.
Estas condiciones resultan especialmente relevantes debido a que, aunque la región cuenta con abundantes recursos hídricos, estos mantienen un equilibrio ambiental delicado.
La instalación, que permanecerá en exhibición durante tres meses, reúne imágenes captadas recientemente por el artista en lugares como India y Alemania, integradas a su investigación visual sobre los sistemas fluviales.— Emanuel Rincón Becerra
De un vistazo
El recinto
El Museo de la Luz puede visitarse de martes a domingo, de 9 a 13 horas y de 16 a 20 horas. El precio de admisión es de 25 pesos para estudiantes, 50 pesos para residentes locales, 60 pesos para visitantes nacionales y 100 pesos para extranjeros.
Área de exposición
La muestra se presenta en el espacio denominado Abrevadero de Ideas dentro del museo, donde anteriormente se encontraba la exposición dedicada a los insectos.


