José Gordon, conductor de “La oveja eléctrica” en Canal 22
José Gordon, conductor de “La oveja eléctrica” en Canal 22

Una exploración profunda sobre la conciencia humana y las conexiones invisibles entre las personas, a través de una narrativa que entrelaza ciencia, literatura, filosofía, mitología, poesía y tradición espiritual, es la que plasma “Los sueños de Patanjali”, el más reciente libro de José (Pepe) Gordon.

El narrador, ensayista, periodista cultural y divulgador de la ciencia presentó ayer en la Filey el citado título, en el que reflexiona hasta qué punto los seres humanos están conectados unos con otros y el universo, algo que, afirma, sucede más de lo que imaginamos.

La novela, editada por Grijalbo, toma como punto de partida las enseñanzas del sabio indio Patanjali, considerado uno de los grandes pensadores de la tradición del yoga, disciplina que, según explica el autor, no se limita a ejercicios físicos, sino que fomenta un estado profundo de quietud mental en el que la conciencia percibe su vínculo con todo lo existente.

José Gordon externa que cuando la mente se asienta en un estado de silencio y serenidad descubre que está íntimamente ligada con todo lo que le rodea.

Al hablar de lo que le motivó a escribir la novela, comparte que influyeron en él pensadores y artistas de distintas épocas, como el historiador de las religiones Mircea Eliade, el poeta irlandés William Butler Yeats y el escritor centroeuropeo Gustav Meyrink.

Le intrigó descubrir que estos creadores se tomaron en serio la posibilidad de explorar los estados profundos de la mente. “Me di cuenta que no es nada más el sueño de una persona; los sueños de Patanjali son los sueños de la tribu”.

En particular, le fascina la idea de Yeats de un “mar de memoria” universal, una especie de océano simbólico en el que convergen todas las experiencias humanas. “Cada memoria es una ola, cada persona es una ola, pero cuando la mente se asienta descubre que forma parte de la gran memoria colectiva”.

En la novela, estas ideas se reflejan en un juego narrativo en el que personajes históricos y contemporáneos se entrecruzan a través de sueños y experiencias de conciencia compartida.

Una de las preguntas centrales es qué distingue a una alucinación de una percepción profunda de la realidad. Gordon apunta que incluso la neurociencia contemporánea se ha interesado por esta cuestión. La novela explora la posibilidad de que existan niveles de conciencia poco comprendidos.

“Los sueños de Patanjali” incorpora elementos de la investigación científica contemporánea, como los trabajos de Rodrigo Quian Quiroga sobre las llamadas “neuronas de concepto”, que se activan cuando el cerebro reconoce una persona o una idea específica.

El escritor indica que la literatura ha explorado desde hace siglos aquello que la ciencia apenas empieza a estudiar. “Las novelas son una especie de cerebroscopio. Nos permiten asomarnos al interior de otra persona y comprender lo que está pensando o sintiendo”.

En este sentido, el libro propone un diálogo entre el conocimiento científico y la imaginación literaria.

La obra plantea que ciertos sueños forman parte de una aspiración colectiva de la humanidad. “Ese mismo impulso aparece tanto en la literatura como en la ciencia, desde los versos de Sor Juana hasta las teorías físicas sobre el origen del cosmos”.

En su faceta como divulgador, Gordon ha defendido la necesidad de derribar las barreras que tradicionalmente separan disciplinas. “La ciencia y el arte no están tan alejados como pensamos. Ambos parten de algo fundamental: la intuición, la creatividad y la capacidad de expandir nuestra mirada sobre el mundo”.

Subraya que tanto científicos como artistas comparten una misma misión: revelar lo invisible detrás de lo visible. “Desde la física cuántica hasta la literatura, el conocimiento humano busca comprender una realidad más profunda de la que perciben nuestros sentidos”.

José Gordon espera que “Los sueños de Patanjali” despierte en los lectores una reflexión sobre las posibilidades de la mente humana. “Me gustaría que el lector se sintiera parte de los sueños de la tribu, que descubra que estamos mucho más conectados entre nosotros de lo que imaginamos”, confiesa.

La más reciente novela de José Gordon invita a mirar la conciencia como un territorio aún inexplorado, en el que ciencia, poesía y filosofía pueden encontrarse.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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