MOSCÚ (EFE).— Svetlana Zajárova denunció ayer “la cancelación de la cultura rusa” en Europa, después de ser excluida de una gala internacional que se celebrará pasado mañana viernes y el sábado en Roma.
“En Europa continúa la política de cancelación de la cultura rusa”, dijo Zajárova a la agencia RIA Nóvosti.
Los organizadores, afirmó, “intentaron hasta el último momento hacer todo lo posible, pero, según sus palabras, se toparon con presiones exteriores e interiores sin precedentes”.
Por ello, agregó, “pese a todos los esfuerzos, no pudieron resistirse”.
Zajárova, estrella del Bolshói y nacida en Ucrania en 1979, cuando ese país aún era república soviética, fue excluida de la gala “Les Étoiles (Las estrellas)”, que tendrá lugar en la Sala Santa Cecilia del auditorio Parco de la Música Ennio Morricone de la capital italiana.
Además de la rusa, fueron invitadas otras estrellas del ballet de todo el mundo, en una edición denominada “La gala del amor”.
La organización subrayó que “Zajárova no está sujeta a sanciones” en la Unión Europea y “fue invitada a participar con la idea profundamente arraigada de que el arte es un medio para unir sin reducir a los artistas a su nacionalidad y que la danza es uno de los puentes que permiten encuentros en nombre de la paz”.
Con todo, la organización asegura que recibió “comunicaciones institucionales y mensajes sinceros y dolorosos que recuerdan la responsabilidad simbólica de las instituciones culturales en el contexto actual”.
“Cuando un evento artístico corre el riesgo de ser malinterpretado o explotado, percibido como una normalización de la situación y que exacerba las heridas, el puente que el arte se esfuerza por construir corre el riesgo de derrumbarse incluso antes de completarse”.
Por estos motivos, “al tiempo que reitera su firme respeto por la libertad de expresión de los artistas y su oposición a cualquier forma de discriminación por motivos de nacionalidad, la organización anuncia que ha retirado la invitación dirigida a la estrella”.
Zajárova, de 49 años, fue diputada por el partido del Kremlin y actualmente es integrante del comité de Arte y Cultura adscrito al Kremlin.
Este caso se produce en un momento de abierta polémica en Italia por la decisión de permitir participar a Rusia en la Bienal de Arte de Venecia, después de haber sido excluida en las pasadas ediciones tras la invasión de Ucrania.
