NUEVA YORK (The New York Times).— En una larga investigación publicada la semana pasada, Reuters aseguró que había determinado la verdadera identidad de Banksy, el artista urbano de fama mundial cuyo anonimato, celosamente guardado, ha cautivado por décadas al mundo del arte casi tanto como su obra.
El artista solitario surgió de la clandestinidad del grafiti en Bristol y Londres en las décadas de 1990 y 2000.
Se hizo conocido por sus murales astutamente compuestos y a menudo políticos, como “Niña con globo” y “Lanzador de flores”, que aparecían de forma espontánea de la noche a la mañana en las calles y edificios.
En las últimas décadas, sus obras han atraído a multitudes fervientes y han alcanzado precios millonarios en las subastas.
Sacan a Banksy del anonimato
La investigación de Reuters lo identifica como Robin Gunningham, a quien un tabloide británico señaló como Banksy en 2008.
Las pruebas aportadas por Reuters incluyen un informe policial y un expediente judicial relacionados con la detención de Banksy cuando pintó una valla publicitaria en Nueva York en 2000.
También citan una entrevista con alguien que dijo que un hombre que coincidía con los datos biográficos de Gunningham estaba de viaje en Ucrania cuando apareció allí un mural de Banksy en 2022.
Un abogado y un agente de Banksy no respondieron a la solicitud de comentarios.
¿Ya se había revelado la verdadera identidad de Banksy?
En 2008, una investigación de “The Mail on Sunday” sostuvo que Gunningham era Banksy.
El periódico había entrevistado a un residente de Bristol, quien había asegurado que Gunningham era el hombre de una foto que supuestamente mostraba al artista trabajando.
También entrevistó a un vecino que había dicho que Gunningham y Banksy eran la misma persona.
Gunningham nació en Bristol en 1973 y asistió a la Bristol Cathedral School, donde jugó al rugby y al hockey y actuó en obras de teatro.
Las ilustraciones y una tira cómica que Gunningham aportó a la revista de la escuela fueron descubiertas por “The Irish Sun” en 2024. Su padre negó que Gunningham fuera Banksy.
