Joshua Ramírez Araiza, de 20 años de edad y vecino del fraccionamiento Villa Magna, personificará a Jesús en el vía crucis viviente de este Viernes Santo, organizado por la parroquia de San Juan Pablo II, ubicada en el poniente de la ciudad.
Se prepara tanto en el aspecto espiritual como en el físico para encarnar uno de los papeles más significativos de su vida y cumplir con las estaciones del vía crucis hasta la crucifixión.
La representación comenzará a las 10 de la mañana en el campo Fut 7 de Paseo Verde y continuará rumbo al templo parroquial.
Joshua forma parte del apostolado de guías (de adolescentes) de la parroquia, en el cual tiene a su cargo el segundo grado de valores. Paralelamente cursa el cuarto semestre de la Licenciatura en Psicología en la escuela Bancarios. Es hijo de Víctor Manuel Ramírez Estrella y María José Araiza Leal, y tiene un hermano llamado Elías.
El joven señala que representar a Cristo este Viernes Santo es una oportunidad importante que le brindó la comunidad parroquial, a la cual no dudó en responder de manera afirmativa. Asegura que esta experiencia lo ha motivado a mejorar sus hábitos y ser una mejor persona, para lo cual ha encontrado en Jesús su mayor inspiración.
Desde hace tiempo, indica, deseaba interpretar este papel. Relata que hace dos años, al observar una representación en televisión, expresó a su madre su intención de algún día encarnar a Jesús en el vía crucis, pese a la preocupación de ella por los riesgos físicos que implica.
El joven reflexiona sobre la fortaleza necesaria para asumir este papel, que conlleva soportar el calor, resistir el peso de la cruz y afrontar exigencias emocionales. Destaca que el apoyo de sus padres, amigos y la comunidad ha sido fundamental en su preparación.
Como parte de su entrenamiento, ha practicado cargando una cruz de aproximadamente 60 kilogramos en distintas distancias, lo que le ha permitido fortalecerse. “Peso 61 kilogramos, es como cargarme a mí mismo”, expresa.
En el aspecto espiritual, su preparación incluye la oración, el trabajo mental y la confesión, requisito que ahora cumple con mayor constancia.
Entre sus preocupaciones, menciona el temor de no cumplir adecuadamente el papel o que su madre y otros asistentes sufran al presenciar la recreación.
Joshua también recuerda a su abuelo José Ramírez, quien falleció hace unos meses y no pudo enterarse de que interpretaría a Jesús. Destaca que su abuelo fue una figura importante en su formación espiritual al inculcarle la devoción religiosa.
Confía en que, desde el cielo, él se sienta orgulloso de su participación.
El joven considera que uno de los mayores retos del vía crucis viviente es cumplir con las expectativas, memorizar los diálogos, cargar la cruz y resistir las condiciones del clima, además de la presión que implica el papel.
Señala que su intención es que el público no vea a Joshua, sino la representación de Jesucristo. La actividad busca conmemorar la pasión de Cristo y motivar a las personas a reflexionar y mejorar sus acciones durante la Semana Santa.
Afirma que esta experiencia ha marcado un antes y un después en su vida, pues ahora se siente más acompañado por sus amistades y las personas que ha conocido durante la preparación.
Alude también al lazo cercano que ha desarrollado con quienes interpretan a los centuriones, quienes lo apoyan y orientan en el proceso.
Por su parte, Nataly Bolón Benítez comparte que interpretar a María en el vía crucis la emociona.
La joven, de 21 años y estudiante del segundo cuatrimestre de Administración de Empresas en la UTM, participará por tercera ocasión en la representación, que se realiza desde hace 10 años y es coordinada por el padre Álvaro Carrillo Lugo, párroco de San Juan Pablo II.
Señala que representar a la Madre de Dios le deja nuevas enseñanzas en cada participación y contribuye a su crecimiento personal y espiritual. Agrega que las lágrimas durante la representación no son fingidas, sino resultado del sentimiento que experimenta, por lo que uno de los retos es controlar sus emociones y ofrecer una interpretación adecuada.
Le reconforta recordar que la pasión de Cristo representa la salvación.
Joshua Ramírez tendrá su primera aparición el Jueves Santo en la escena de la aprehensión del Señor, a las 11:30 de la noche. El Viernes Santo, a las 6:30 de la tarde, se repetirá la crucifixión como parte de la meditación de las Siete Palabras, y el Sábado de Gloria encenderá el cirio pascual en la celebración de las 9 de la noche.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
De un vistazo
Elenco
En esta edición del vía crucis viviente de la parroquia de San Juan Pablo II tomarán parte 31 personas en los papeles principales, ocho centuriones o soldados, 30 personas que representan a los habitantes del pueblo y alrededor de 40 integrantes en el equipo de apoyo, sumando cerca de 130 participantes.


