El hilo contado, crochet, calados, enrejillados y otras técnicas del bordado maya tradicional, consideradas una de las expresiones más representativas de Yucatán y heredadas a través de generaciones familiares, fueron difundidas en Alemania por el historiador yucateco Ángel Gutiérrez Romero.
Durante una visita a ese país, el historiador explicó ante una audiencia integrada por personas de origen alemán, cubano, peruano y mexicano que en Yucatán se tienen registradas unas 33 técnicas o puntadas distintas de bordado.
Mostró ejemplos de estas prácticas, entre ellas el hilo contado, el crochet y, principalmente, los calados. Asimismo, se refirió a los bordados realizados tanto a mano como a máquina, apoyándose en fotografías, un muestrario de piezas y testimonios audiovisuales de maestras bordadoras, en especial de Maní.
El historiador también destacó la relación que el bordado mantiene con otras expresiones culturales del Estado, como la música. En ese contexto, los asistentes escucharon una selección de canciones vinculadas con esta práctica, entre ellas “La mestiza”.
Estos temas formaron parte de la charla titulada “Bordar para los santos. El bordado tradicional maya de uso ritual”, realizada el pasado sábado 11, como actividad organizada por la galería Atelier William Pino, en la ciudad de Cottbus, en el estado de Brandenburgo, Alemania.
Gutiérrez Romero, quien se desempeña como curador del Gran Museo del Mundo Maya, se encuentra actualmente de visita en diversos países europeos. Señaló que la invitación para impartir esta conferencia provino del artista yucateco William Pino Rosado, radicado en Alemania, quien dirige un espacio cultural en el centro histórico de Cottbus.
Los asistentes, que acudieron por invitación, tenían distintas nacionalidades y estaban interesados en los temas latinoamericanos. En este contexto, centró su exposición en el bordado maya yucateco, particularmente en su uso ritual y sacro.
El historiador explicó que la charla también fue eco de una exposición previamente instalada en el Gran Museo del Mundo Maya de Mérida y dedicada a esta manifestación artesanal como parte de la riqueza cultural de la región.
Antes de su conferencia, Gutiérrez Romero visitó la Biblioteca de Dresde, donde se resguarda uno de los tres únicos códices mayas existentes en el mundo, al que calificó como una pieza de gran valor histórico.
Reiteró que el bordado maya constituye una actividad artesanal de gran relevancia para la identidad yucateca, impulsada desde distintos ámbitos e instituciones.
Señaló que, aunque la cultura maya es reconocida principalmente por sus sitios arqueológicos y, en el caso de los habitantes de Alemania, por el citado códice, es fundamental recordar que se trata de una cultura viva y vigente, que es base de la identidad yucateca.
En ese sentido, destacó el bordado como una expresión vinculada a la religiosidad, presente en estandartes de los gremios y ajuares de imágenes religiosas como vírgenes, Cristos y cruces, lo cual generó especial interés entre los asistentes.
Asimismo, indicó que uno de los aspectos que más llamó la atención fue el relacionado con el culto a los muertos, ejemplificado con imágenes de la tradición de Pomuch, Campeche, donde se lleva al cabo el lavado y vestido de los restos de los difuntos, una práctica que continúa vigente en varias zonas mayas.
Finalmente, Ángel Gutiérrez subrayó que el bordado tradicional no solo constituye una actividad artesanal, sino que también es una manifestación de la religiosidad de las comunidades mayas, expresada en ofrendas a santos, a la Virgen, a templos y como una importante actividad económica.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
