Cartel del concierto de la Banda Sinfónica de la UNAY
Cartel del concierto de la Banda Sinfónica de la UNAY

Un recorrido del danzón al mambo, pasando por el tango, la milonga y la salsa, es la propuesta del concierto “Danzón y ritmo, un viaje por Latinoamérica”, que pasado mañana jueves ofrecerá la Banda Sinfónica de la UNAY, que apuesta por moverse entre lo académico y popular.

En entrevista con el Diario, el director Jesús Castañeda contó que la idea surge con la formación del grupo. “La Banda Sinfónica es una agrupación relativamente nueva en la universidad. Surgió como una orquesta folclórica”, explicó. Posteriormente apareció la inquietud de construir un programa que no se quedara solo en lo académico.

“Me nace la idea de buscar música de diferentes países, de diferentes géneros, para que ellos (los integrantes) académicamente conozcan más de estos ritmos y también aprendan a interpretarlos”, señaló.

El programa incluirá el Danzón número 2 de Arturo Márquez, el joropo “Alma llanera”, tangos de Astor Piazzolla como “Oblivion” y “Libertango”, y el color brasileño con “Aquarela do Brasil” de Ary Barroso.

También se interpretarán canciones emblemáticas, como “Te quiero dijiste” de María Grever y “La Bikina” de Rubén Fuentes, así como la salsa “El cantante” de Rubén Blades. Hacia el cierre, el programa se volverá más festivo con piezas como “Mambo!” (del musical “Amor sin barreras”) de Leonard Bernstein y “El cumbanchero” de Rafael Hernández, pensadas para conectar de otra forma con el público.

La agrupación, que está por cumplir dos años, ha crecido poco a poco. “Surgió como un pequeño ensamble, de unos 12 alumnos nada más”, recordó Castañeda.

Con el tiempo, y a partir del interés de los estudiantes, el formato se fue ampliando hasta consolidarse como una banda de alientos, acompañada por percusiones y cuerdas como guitarras acústicas y bajo eléctrico.

Parte de ese interés, dijo, tiene que ver con el enfoque del repertorio. “Cuando escucharon la música tenía un enfoque distinto, un enfoque un poquito más popular”.

Ese acercamiento también implica otro tipo de aprendizaje, ya que, a diferencia de la música académica, en la popular “la partitura es lo más básico, pero el estilo o la manera de tocar, eso lo aprendes… tocando”.

Eso es lo que se busca trasladar al concierto. La invitación es a dejarse llevar por la música. “Si la música invita a bailar, que se pare y baile (el espectador). No pasa absolutamente nada”.

La idea es que el programa evolucione poco a poco, desde lo más formal hasta lo más bailable.

Tras esta presentación, la Banda Sinfónica ya tiene en puerta nuevas fechas en Espita y, próximamente, en Tizimín, como parte de un esfuerzo por llevar el proyecto a otros espacios del Estado.

Para la agrupación este concierto funciona como una carta de presentación, pero también como una invitación a escuchar y a moverse a través de los ritmos latinoamericanos.

Pasado mañana, la Caja Negra de la UNAY será sede del concierto, que comenzará a las 5 p.m. Entrada de $100.— Karla Cecilia Acosta Castillo

De un vistazo

Programa

En el concierto se escucharán el Danzón número 2 de Arturo Márquez, “Alma llanera”, tangos de Astor Piazzolla, “Aquarela do Brasil”, “El cumbanchero” y “La Bikina”, entre otras piezas.

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