
Autor: Carlos F. Cámara Gutiérrez
En un rincón del Caribe mexicano, donde las blancas playas de Cancún y la Riviera Maya deslumbran a millones de turistas, también se ocultan vestigios de una rica herencia cultural que pocos conocen.
El licenciado Margarito Molina Rendón, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Quintana Roo, invita a redescubrir el legado arquitectónico y espiritual de esta zona a través del proyecto “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”, que incluye un libro homónimo, una Guía turística y un formato digital en yucatan.com.mx, todo en versiones en español e inglés.
Esta iniciativa, auspiciada por Diario de Yucatán en conmemoración del centenario de su fundación, no sólo busca resaltar la importancia del arte sacro en la región, sino también despertar el interés por una historia que va más allá del sol y la arena.
Por ello, recuerda el licenciado Molina Rendón, el Centro INAH Quintana Roo decidió que se presentara la obra multiplataforma el pasado jueves 16 en el Museo Maya de Cancún, debido al escaso conocimiento que se tiene sobre la riqueza cultural de la región, que a menudo se limita a las zonas arqueológicas.
El arte sacro como espejo de la historia
“El arte sacro es mucho más que arquitectura; es un reflejo de nuestra identidad cultural, ya que se conforma por la arquitectura, esculturas e imágenes que han acompañado las liturgias religiosas a lo largo de los siglos. Desde las antiguas estructuras de los pueblos mayas hasta los templos construidos por los misioneros franciscanos, cada edificación narra un fragmento de la historia cultural de México”, indica el licenciado Molina Rendón.
El director del Centro INAH Quintana Roo destaca que el proyecto “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán” permite explorar los diferentes estilos arquitectónicos de la cultura maya prehispánica, como el Puuc, Chen, Petén y Costa Oriental.
“Pero, también hay que incluir la importancia de la arquitectura colonial, heredada principalmente de la labor evangelizadora de los misioneros franciscanos, quienes dejaron entrever en sus construcciones un estilo sobrio, entre el plateresco y el románico”, añade.
E insiste en que la confluencia de diferentes estilos arquitectónicos, como el plateresco y el mudéjar, ofrece una ventana al pasado, permitiendo entender cómo la religión influyó en la cohesión social y en la historia de los pueblos mayas.
“Por ello, es crucial valorar este legado cultural, ya que ofrece una rica oportunidad para entender y apreciar la complejidad de nuestra historia”, considera.
Patrimonio cultural en números
En su rol como custodio del patrimonio, Molina Rendón precisa que Quintana Roo cuenta con 144 monumentos históricos que datan desde la conquista hasta 1900, y entre ellos destacan al menos 16 edificaciones de carácter religioso, como templos y capillas.
Entre este universo de arte sacro sobresalen los cinco tesoros quintanarroenses: las iglesias de Tihosuco, Sacalaca, Sabán y Felipe Carrillo Puerto, y la capilla abierta en la zona arqueológico de Oxtankah, muy cerca de Chetumal, la capital de la entidad vecina.
“Este aspecto es de gran relevancia, ya que, aunque el estado no cuenta con la misma cantidad de monumentos históricos que Campeche o Yucatán, los que aquí se encuentran son significativos no sólo por su arquitectura, sino también por su relación con procesos históricos importantes, como la evangelización y la Guerra de Castas”, refiere.
La valoración y apreciación del arte sacro en la región, señala el antropólogo, pueden verse fortalecidas al reconocer la historia que estas edificaciones emblemáticas de Quintana Roo representan, invitando a la comunidad y a los visitantes a explorar y comprender el trasfondo cultural y social que encierran.
“Es fundamental que reconozcamos y celebremos estos lugares como testimonios vivos de nuestra historia”, enfatiza el licenciado Molina Rendón.
Para aquellos que asocian Quintana Roo exclusivamente con su oferta turística, el funcionario federal, egresado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, tiene un mensaje claro: “Nuestro patrimonio cultural va más allá del natural. Debemos difundir y valorar esta riqueza histórica, pues es parte de la identidad de la región”.
La importancia de los monumentos religiosos, agrega, resuena no sólo en el ámbito local, sino que también presenta una oportunidad para reescribir la narrativa cultural que rodea al estado, que alberga tesoros sagrados que son ignorados por los visitantes extranjeros, nacionales y locales que arriban a los destinos más populares de Quintana Roo.
Invitación al descubrimiento
Consciente de que muchos turistas permanecen ajenos a estas joyas, el también catedrático de la Universidad de Quintana Roo recomienda explorar las comunidades que albergan cinco de las piezas divinas de “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán”.
Se refiere a los tesoros que fortalecen la obra multiplataforma del centenar de joyas sagradas: el conjunto conventual del Santo Niño Jesús de Tihosuco, el templo de Sacalaca bajo la advocación mariana de la Candelaria, las iglesias de San Pedro Apóstol de Sabán y de la Santa Cruz de Felipe Carrillo Puerto, y la capilla abierta del siglo XVI en Oxtankah, localidades de la zona maya central quintanarroense que son relegadas a un segundo plano por los viajeros foráneos y locales.
“Visitar estos monumentos es esencial para entender la historia del lugar y vivir una experiencia enriquecedora. La oportunidad de conectar con la gente que ha preservado estas historias también forma parte del recorrido que se ofrece en estas comunidades con una herencia cultural vibrante que merece ser descubierta”, asegura.
La labor del Centro INAH Quintana Roo es crucial, afirma el licenciado Molina Rendón, no sólo para resguardar estos elementos patrimoniales, sino también para fomentar el turismo responsable y consciente, que valore y respete el legado cultural.
“Es fundamental que tanto las comunidades mayas como los turistas extranjeros que visitan el estado conozcan esta herencia arquitectónica, ya que no sólo enriquecería su experiencia, sino que también contribuiría a la creación de rutas turísticas con un contexto histórico y cultural”.
“Iniciativas como ‘100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán’ son esenciales para dar a conocer lo que realmente somos y lo que hemos construido como sociedad”, concluye el director del Centro INAH Quintana Roo.

¿Dónde se ubican las 100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán? | Mapa
¿Dónde comprar “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán?
Los productos de “100 joyas del arte sacro de la península de Yucatán” están a la venta en:
- Edificio central de Diario de Yucatán
- Página del Club Diario de Yucatán
- Centro de Atención Telefónica: 999 942-2235
- Vía Whatsapp: 9993-50-2287
- Unimedia – Centro Universitario Megamedia
- Librerías Didinec – Catedral, Cristo Resucitado, Fátima, Divina Misericordia, Nuevo Yucatán.
- Librería Parroquia María Inmaculada
- Librerías del Aeropuerto Internacional de Mérida
AMAZON
COPPEL EN LINEA
MERCADO LIBRE
Precios
Edición Limitada en inglés – Pasta dura
- Precio regular $1,800.00 / Precio Suscriptor Diario de Yucatán $1,649.00
Edición Limitada en español – Pasta dura
- Precio regular $1,600.00 / Precio Suscriptor Diario de Yucatán $1,449.00
Edición Estándar en español – Pasta blanda
- Precio regular $749.00 / Precio Suscriptor Diario de Yucatán $649.00
Guía turística “100 joyas” en español – Pasta blanda
- Precio regular $380.00 / Precio Suscriptor Diario de Yucatán $329.00







