AUGUSTA, Georgia (AP).— Las azaleas y los cornejos son tan sinónimos del Masters de Augusta como Jack Nicklaus y Tiger Woods, lo cual es un poco injusto, no para los otros 55 campeones sino para las otras 350 especies de flora que hacen del Augusta National un campo de golf como ningún otro.
El hoyo 16, par 3, es famoso por Woods al ejecutar aquel approach que hizo una U en la parte alta de la pendiente, quedó suspendido en el borde del hoyo y cayó durante su victoria de 2005. Nadie reparó en el hermoso arbusto de cornejos con sus vibrantes flores rosadas.
El hoyo 12, par 3, está asociado al nombre que aparece en la tarjeta de puntuación del Masters, “Golden Bell”, una flor amarilla originaria de Asia. Pregúntele a casi cualquier jugador del Masters si alguna vez ha visto una Golden Bell y tendrá dudas. Florece a finales del invierno. El Masters es el rito primaveral del golf.








“He jugado el 12 lo suficiente. Seguro que he visto una en algún lado”, dijo el irlandés Rory McIlroy, ganador del torneo de este año, que se realizó del lunes 6 al domingo 12 pasados.
Pebble Beach es el feliz encuentro entre la tierra y el mar. Augusta National es el jardín más grande del golf, porque eso era antes de que Bobby Jones saliera a buscar un terreno para construir su campo y encontrara los viveros Fruitland Nurseries, de 147 hectáreas.
Jones expresó, cuando vio por primera vez la propiedad: “¡Perfecto! Y pensar que este terreno ha estado aquí todos estos años esperando a que alguien llegara y pusiera un campo de golf encima”.
Obtuvo una opción de compra por 70,000 dólares.
Augusta National no habla en números —desde el tamaño de la galería hasta la velocidad de los greens en el Stimpmeter—, pero se cree que el campo tiene 80,000 plantas y árboles en flor en su inmaculado paisaje.
La flora es una parte tan integral de Augusta National que cada hoyo lleva el nombre de un árbol o un arbusto que puede encontrarse ahí. “Sé que azalea es uno de ellos”, dijo Dustin Johnson.
Buena suposición. Le tomó unos segundos asociar “Azalea” con el icónico hoyo 13, par 5, que tiene aproximadamente 1,600 arbustos de esa especie, muchos de ellos rodeando la parte posterior del green.
De manera notable, Johnson sabía que el séptimo hoyo se llama “Pampas”, un arbusto originario de Argentina que crece unos tres metros y medio de altura y florece a finales del verano. El hoyo solía tener 310 metros y no tenía búnkers. Ahora tiene 411 metros, es recto, estrecho y difícil.
“El nombre perfecto, porque es un hoyo maldito”, afirmó Johnson.
Johnson también sabía que había uno o dos cornejos en la tarjeta de puntuación sin saber exactamente dónde (Pink Dogwood para el número 2, White Dogwood para el número 11). Y no hay nada de qué avergonzarse.
El bicampeón Scottie Scheffler —el jugador número 1 del mundo y con un título de Texas en finanzas, no en horticultura— se detuvo bajo el roble siempre verde junto a la casa club cuando le preguntaron cuántas plantas podía nombrar asociadas con cada hoyo.
“¿Magnolia para el 5?”, preguntó. Pegó uno de sus golpes más puros en el hoyo 5 cuando ganó en 2022. No tuvo que internarse entre los magnolios detrás del árbol.
También mencionó azalea y Golden Bell —“Tengo más de las que pensaba”, aseguró—, pero falló con los acebos, los arbustos de bayas rojas que se encuentran a ambos lados del tee del 18.
McIlroy tiene una mayor apreciación por la historia y la tradición que la mayoría de los golfistas. No creía acertar los nombres de los 18 hoyos antes de enumerar Firethorn (15), Azalea, Golden Bell, Pink Dogwood… y entonces se trabó. “¿White Dogwood, 10?”, preguntó.
No. El hoyo 10 es Camelia, que por lo general florece mucho antes del Masters.
Sin exageración
La belleza del Augusta National no puede exagerarse, y su historia botánica es rica. Fruitland Nurseries se remonta a 1858, una sociedad entre un barón belga llamado Louis Berckmans y su hijo Prosper. Importaron árboles y plantas de todo el mundo. El vivero dejó de operar en 1918 después de que murieran. Lo que quedó fue una larga hilera de magnolios que se habían plantado antes de la Guerra Civil y el arbusto de azalea que Prosper Berckmans popularizó.
Ahora, unas cuantas palabras sobre las famosas azaleas del Augusta National. No, el personal de horticultura del club no las empaca en hielo para evitar que las flores broten antes del Masters. Ha habido algún Masters “verde” sin muchas flores y eso casi ocurre este año. Las flores se iban apagando, pero seguían coloridas.
El personal se puso a trabajar dos días después de que terminara el Masters fertilizando y podando. Y requiere un gran cuidado: los arbustos de azaleas se podan a mano, un proyecto que puede tomar tres meses.
Hay una palmera en Augusta National, justo a la derecha del green en el hoyo 4, par 3. Más tarde, el nombre del hoyo cambió de Palm a Flowering Crabapple, con sus flores rojas, rosadas y blancas (por lo general brotan después del Masters).
Eso confundió a Chris Gotterup, uno de los 22 debutantes en el Masters de este año. “¿Cada hoyo lleva el nombre de una flor? Porque hoy estábamos jugando el 4. ¿La palma es una flor?”, cuestionó Gotterup.
Masters Detalles
La casa club se construyó en 1854 como el hogar de Dennis Redmond, en Georgia.
Paisaje
En el campo del Masters de Augusta todo se entreteje en un paisaje magnífico, una belleza engañosa como telón de fondo de la intensa presión por ganar uno de los premios más grandes del golf.
Encanto
Bobby Jones lo resumió mejor: “Nunca el guantelete de hierro del desafío estuvo más hábilmente oculto en terciopelo”.
