La identidad, las emociones, los procesos personales y la búsqueda del “yo” toman forma en “Desde mí”, exposición colectiva de jóvenes creadores de la Península que abrió sus puertas en el Centro Cultural La Cúpula, en el centro de Mérida, y que podrá visitarse un mes.
La muestra, impulsada por la estudiante de Artes Visuales Jade Canul junto con otros jóvenes creadores, reúne 21 obras seleccionadas entre 57 propuestas recibidas, con el objetivo de brindar un espacio de difusión a estudiantes y artistas independientes de la región.
La colectiva plantea un recorrido introspectivo sobre aquello que construye a las personas, como emociones, experiencias, duelos, cambios, heridas, identidad y formas de expresión. Cada pieza aborda, con distintas técnicas y perspectivas, una reflexión sobre quiénes somos y cómo nos entendemos.
“Es un espacio seguro para artistas entre 18 y 35 años”, explicó Canul.
El concepto de la muestra parte de una pregunta abierta sobre la identidad personal y las formas en que cada individuo se construye a partir de experiencias propias, restricciones sociales o procesos de aceptación.
Diana Castillo Castro, directora de La Cúpula, destacó que el recinto mantiene entre sus objetivos no solo acercar artistas consolidados al público yucateco, sino también abrir espacios para nuevos talentos.
Reconoció el profesionalismo con el que les fue presentada la propuesta y destacó el trabajo curatorial en el que ella misma participó junto a María Teresa Mézquita Méndez, Aidée Martínez y Rafael Pérez y Pérez. “La intención también es que podamos impulsar a estos jóvenes artistas y que, en algunos años, podamos decir que estuvieron aquí en sus inicios”, señaló.
Entre los participantes se encuentran Fernanda Martínez, América Nazaret, Melissa del Río, Anna Martínez, Edgar Antonio, Ilian Quiroz, Erika Collí, Susy Lugo, Isqqk, R-26, Diana Cruz, Pepino, Sofía Sosa, Dante Ruiz, Carlos Chan, Héctor Kanec, Eduardo Castillo, Alejandra Graniel y Santiago Manzanero Rodríguez, conocido como “El Abuelo Santi”.
Las obras exploran la aceptación emocional, los procesos terapéuticos, el duelo, la migración, la pertenencia, la pérdida de seres queridos, entre ellos mascotas, y las experiencias de resiliencia.
Manzanero Rodríguez presenta dos piezas marcadas por la transformación artística y personal. Su obra, explicó, representa el inicio de un lenguaje visual, en el que deja atrás las expectativas externas y el apego a lo académico para experimentar con símbolos ligados a sus gustos personales, desde referencias culturales hasta elementos del arte urbano.
Sus piezas surgen de un proceso de aceptación individual y una búsqueda por recuperar el disfrute del acto de pintar. “Si no puedo hacer lo que yo quiera en un autorretrato, ¿entonces dónde más lo voy a poder hacer?”, cuestionó “El Abuelo”.
Por su parte, Diana Catalina Cruz Koh presenta “Cada una de mis verdades”, en la que distintos rostros funcionan como metáfora de las emociones humanas.
La pieza nació como un ejercicio de reconciliación personal, al comprender que tanto la tristeza como la felicidad forman parte de una misma identidad.
Cruz Koh compartió que su proceso artístico ha sido autodidacta y, pese a no haber logrado ingresar aún a una escuela de arte, ha encontrado en la creación una manera de reafirmar su vocación. La participación en exposiciones, aseguró, constituye una forma de continuar creciendo y validarse como artista emergente.
En tanto, Alejandra Graniel presenta “Suave”, obra inspirada en su experiencia con el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), condición con la que vive desde 2019. La pieza comenzó a gestarse en la pandemia y se convirtió en una herramienta tanto de expresión artística como de acompañamiento terapéutico.
Con una estética atravesada por la fantasía y la ternura, Graniel aborda emociones íntimas vinculadas a la memoria, el duelo y la salud emocional, como una manera de resignificar experiencias difíciles con un lenguaje visual amable.
En la inauguración se ofreció un “performance drag”, en sintonía con las reflexiones sobre identidad y libertad de expresión.
La muestra puede visitarse de martes a viernes de 4 a 7 p.m. y sábados de 11 a.m. a 3 p.m., con entrada libre.
Más allá de la diversidad de estilos, técnicas y discursos, “Desde mí” comparte la intención de abrir un espacio donde las experiencias personales encuentren eco a través del arte y donde el público pueda reconocerse, aunque sea parcialmente, en la historia de otros.— DARINKA RUIZ MORIMOTO
