Maria Callas en un momento del rodaje de “Medea”, bajo la dirección de Pier Paolo Pasolini, en 1969
Maria Callas en un momento del rodaje de “Medea”, bajo la dirección de Pier Paolo Pasolini, en 1969

ROMA (EFE).— La pérdida de voz de Maria Callas, lo que se atribuyó a múltiples factores, como estrés emocional, se debió probablemente a una dermatomiositis, rara enfermedad autoinmune y sistémica caracterizada por la inflamación crónica de los músculos y la piel.

Así lo indica una investigación publicada en el “Journal of Voice” y que llevó al cabo un grupo de la Universidad de Padua compuesto por especialistas de la Unidad de Otorrinolaringología del Hospital Universitario y del Instituto de Historia de la Reumatología.

A principios de la década de 1960 la voz de la soprano comenzó a flaquear y las apariciones en el escenario de La Divina, como se le llamaba, se volvieron cada vez menos frecuentes y más agotadoras hasta que el 5 de julio de 1965 cantó por última vez: en el Covent Garden de Londres, en presencia de la reina Isabel II interpretó “Tosca” de Puccini.

Durante años se atribuyó a múltiples factores el deterioro vocal de la gran diva de la ópera, como el estrés, la pérdida drástica de peso, abuso de la voz, problemas psicológicos y efectos secundarios farmacológicos.

Callas ensayaba en extenuantes sesiones de hasta 12 horas diarias.

Según los autores del estudio, una posible explicación para el deterioro vocal es la dermatomiositis, que en algunos casos puede afectar a la laringe y los músculos respiratorios implicados en la producción de la voz.

Los investigadores llegaron a esta conclusión al hacer una revisión de la literatura científica internacional en otorrinolaringología y reumatología con fuentes históricas, testimonios médicos contemporáneos, análisis foniátricos y evaluaciones de las grabaciones y filmaciones de Maria Callas.

“La dermatomiositis puede manifestarse inicialmente con disfonía aislada o predominante debido a la afectación inflamatoria de los músculos intrínsecos de la laringe, lesiones de la mucosa de las cuerdas vocales o, más raramente, paresia de las cuerdas vocales”, afirma Rosario Marchese-Ragona, primera autora del estudio.

Marchese-Ragona explica que “los síntomas vocales pueden variar en paralelo con la actividad de la enfermedad y la respuesta a las terapias inmunosupresoras. En el caso de Maria Callas, identificamos numerosas similitudes clínicas y funcionales, incluyendo fatiga vocal progresiva, pérdida de soporte respiratorio, dificultad para mantener la potencia vocal, disfonía fluctuante y mejoría parcial tras el tratamiento con corticosteroides”.

“La aplicación retrospectiva de criterios diagnósticos históricos y contemporáneos sugiere que la dermatomiositis representa una hipótesis clínicamente plausible para explicar al menos parte del deterioro vocal y físico de la cantante”, añade.

Además del interés histórico y cultural asociado a Maria Callas, la investigación pone de relieve que la disfonía persistente puede representar una manifestación temprana de enfermedades autoinmunes sistémicas.

De un vistazo

Advertencia

Para los científicos, el mensaje clínico más importante del estudio sobre Maria Callas es que la ronquera persistente o atípica nunca debe ignorarse. “En algunos casos, puede representar el primer signo de una enfermedad sistémica y requerir una evaluación multidisciplinaria que involucre a otorrinolaringólogos, logopedas, neurólogos y reumatólogos”, dice Rosario Marchese-Ragona.

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