NUEVA YORK (Por Shivani Vora, de “The New York Times”).— Tal vez la boda de Taylor Swift y Travis Kelce ya terminó, pero su impacto en las tendencias nupciales apenas está empezando.
Es probable que muchos elementos de la boda de la estrella del pop y el jugador de fútbol americano se incorporen a las ceremonias en los próximos años: la moda, los menús, los lugares para la celebración, incluso los valores.
Las bodas de las celebridades por supuesto que son influyentes. Según un estudio realizado en febrero pasado por la plataforma de planeación de bodas Joy, cuatro de cada 10 parejas comprometidas afirman que las bodas de las celebridades influyeron directamente en la planeación de su enlace, mientras que una de cada 10 parejas dice haber basado toda su boda en la de una celebridad.
Melissa Ames, coautora de “How Pop Culture Shapes the Stages of a Woman’s Life (Cómo la cultura pop moldea las etapas de la vida de una mujer)”, señala que el efecto de la unión de celebridades en las bodas de la gente común se remonta a la década de 1840, cuando se cree que el enlace de la reina Victoria y el príncipe Alberto popularizó el vestido blanco.

Hoy en día, “la rapidez con la que estas uniones de celebridades impactan en el mercado nupcial no ha hecho más que aumentar con la llegada de la tecnología y el predominio de las redes sociales”, agrega.
A continuación, se presentan algunas formas en que, de acuerdo con los expertos de la industria, la boda de Taylor Swift y Travis Kelce podrían influir en los novios próximos a casarse:
El lugar
El Madison Square Garden de la ciudad de Nueva York es un ejemplo extremo, pero la decisión de la pareja de transformar la arena deportiva y de entretenimiento en un lugar para celebrar una boda podría inspirar a más parejas a hacer algo similar, aunque en menor escala.
Según el informe “2026 First Look Report” de Zola, que encuestó a más de 11,500 parejas que se casarán este año, el interés por espacios no tradicionales, como museos y galerías de arte, se había enfriado un poco.
Pero la boda de Swift y Kelce podría ayudar a que vuelvan a estar de moda. Robert Fowler, fundador de la empresa de organización de eventos Rlfiii, con sede en Atlanta, señala que en las primeras 24 horas siguientes a la celebración había recibido media docena de consultas de parejas que planean casarse en 2027 sobre lugares poco convencionales. Según Fowler, “todos dijeron que quieren algo diferente, como la de Taylor”.
Corte nupcial
La decisión de los novios de prescindir de las damas de honor y los padrinos y, en su lugar, contar con un padrino de honor para la novia (el hermano de Swift, Austin) y un padrino principal (el hermano de Kelce, Jason) refleja cómo las ceremonias modernas están “rechazando las tradiciones tan estrictas”, señala Ames, experto en cultura pop.
Colin Cowie, un organizador de eventos que trabajó en la boda de Jennifer López y Ben Affleck en el verano de 2022, indica que romper con la tradición del cortejo nupcial es algo “supermoderno y le quita presión a la pareja”. López y Affleck hicieron lo mismo para darle prioridad a sus respectivos hijos. Ahora, es algo que planea proponer a las futuras parejas.
Filantropía
El anuncio del donativo de 26 millones de dólares de Swift y Kelce al menos a 20 organizaciones benéficas, entre ellas City Harvest en Nueva York y el Children’s Mercy Hospital en Kansas City, Misuri, coincidió con las celebraciones.
Cada vez más parejas están incorporando la filantropía como una parte importante de sus enlaces y ahora, de acuerdo con los expertos en la materia, es probable que esa tendencia se amplifique. Zola informa que el 16% de las parejas realizaron donativos a organizaciones benéficas de alguna forma este año, en contraste con el 5% en 2025.
“Al igual que con todo lo que hacen Taylor y Travis”, apunta Emily Forrest Skurnik, jefa de comunicaciones de Zola, “podemos esperar que los donativos caritativos inspiren a las parejas a pedir a sus invitados que apoyen una causa que sea significativa para ellas”.
Los datos de Joy indican que en 2025 las aportaciones benéficas ascendieron a un promedio de 747 dólares (13,027 pesos) por celebración. En lo que va de 2026, el monto promedio es de 1,350 dólares (23,543 pesos).
Flores y naturaleza
Los árboles que se entregaron en el Madison Square Garden antes de la boda de Swift y Kelce alimentaron los rumores de que el lugar se había transformado en un espacio botánico, nada que ver con el interior habitual del MSG.
Colby West, diseñador de eventos en Knoxville, Tennessee, señala que la exuberante vegetación y los arreglos florales harían eco del escenario de su compromiso. “La propuesta de matrimonio tuvo lugar bajo un impresionante cenador abovedado de seis metros de altura, adornado con una variedad de flores como rosas y lirios”, explica.
“Está claro que la boda es una continuación natural de ese lenguaje de diseño”.
West espera que más parejas imiten esta estética. “Los arcos románticos, la vegetación en cascada y las instalaciones florales orgánicas tienen gran resonancia”, asegura, “porque se perciben como auténticos y espontáneos”.
El informe de Zola muestra que las búsquedas de diseños de bodas con temática de jardín continúan aumentando. Ahora, tras la entrega de cajas con la leyenda “fiesta en el jardín” en el Madison Square Garden, Skurnik espera “que esta tendencia se vuelva aún más popular”.
Sin celulares
La estricta política de “sin teléfonos” de Swift y Kelce pudo haber tenido como objetivo principal evitar las filtraciones a los medios, pero también refleja un cambio constante en cuanto a las bodas sin dispositivos electrónicos.
El informe de Zola revela que el 53% de las parejas celebrarán bodas sin teléfonos en 2026. “En un momento en el que la planeación de bodas nunca ha estado tan ligada a internet, resulta irónico que más de la mitad de las parejas estén optando por bodas sin dispositivos electrónicos”, opina Skurnik.
“Las parejas quieren que el día de su boda sea ese momento único en el que todos guarden sus teléfonos para estar plenamente presentes”, apunta.
Código de vestimenta
La procesión de invitados repleta de estrellas, ataviados con esmoquin impecables y vestidos largos hasta el suelo, dejó pocas dudas de que se trataba de un evento de etiqueta.
Mark Ingram, un diseñador de trajes de novia de lujo que tiene un taller en Nueva York, dice que los códigos de vestimenta para las bodas se habían vuelto “muy flexibles” en los últimos años. Ha habido incluso casos en los que las novias permiten que las damas de honor elijan sus propios vestidos.
“Un código de vestimenta de etiqueta garantiza cierta cortesía, formalidad y control en cuanto a la vestimenta”, expresa. “Varias de mis novias se han quejado de cómo se vistieron los invitados en sus bodas, pero dudaban en imponer un código de etiqueta”.
El menú
Sartiano’s, un restaurante italiano en el Hotel Mercer de Manhattan donde se ha fotografiado a la pareja, se encargó del servicio de cátering para la cena de ensayo de Swift y Kelce, a la que asistieron 100 personas. El menú incluyó focaccia con ricotta batida, albóndigas, cannoli de caviar y espagueti a la arrabiata.
Fowler, la organizadora de eventos de Atlanta, afirma que, en los últimos años, las parejas han recurrido cada vez más a sus restaurantes favoritos para el servicio de cátering: “Hace que el evento sea mucho más personal”.
Día y mes
El sábado se ha considerado durante mucho tiempo como el día preferido para las bodas, pero la boda de Swift y Kelce en viernes significa que los viernes podrían convertirse en “el nuevo sábado”, considera Cowie, el organizador de bodas detrás de la celebración de López y Affleck.
“Para cualquiera que quiera ahorrar dinero, es un día menos costoso para casarse; además, los mejores músicos y fotógrafos ya están reservados para los sábados”, advierte. “Una boda el viernes por la noche abre una nueva posibilidad”.
La boda celebrada en julio también podría reavivar el interés por casarse en este mes; es un cambio con respecto a la tendencia actual. Los datos de Zola muestran que el 7% de las bodas en EE.UU. se celebran en julio, cifra muy inferior a la de junio y octubre. “Una boda de tan alto perfil tiene el poder de inspirar a más parejas a ver julio como el momento perfecto para celebrar”, indica Skurnik. Es posible que algunos “swifties” elijan incluso compartir el aniversario en los años venideros.
