El pintor yucateco José Luis Loría emprende un retorno a parte de sus raíces artísticas con un nuevo proyecto que recupera el estilo que marcó más de una década de su trayectoria.
Inspirado por el impacto que en su momento le causaron las obras de Víctor Vasarely, el artista vuelve a explorar el optical art, corriente que influyó de manera decisiva en su producción a finales de la década de 1960, los años 70 y principios de los 80.
A partir de esa etapa de su carrera, cuando desarrolló una propuesta de corte más contemporáneo, Loría realiza ahora un recorrido por su propia historia para recuperar esa faceta en una nueva colección de dibujos que ya comenzó a desarrollar y que espera presentar al público en algunos meses.
La serie está dedicada a los caballos. En su primera etapa mantiene un estilo más figurativo, en el que recrea distintas razas, entre ellas los percherones franceses, el caballo azteca, de origen mexicano, y el akhal, de ascendencia árabe.
Hasta el momento ha concluido siete dibujos elaborados con lápices de color, con esas razas como figuras centrales. Las piezas forman parte de una colección privada. Actualmente trabaja en otras siete obras que mostrarán un lenguaje más contemporáneo y cercano a la abstracción.
Sobre este nuevo proceso creativo, Loría explica que superpone formas, las disuelve y trabaja con la luz para obtener los efectos visuales que busca. Se trata de una técnica que anteriormente desarrollaba al óleo y que ahora realiza con lápices de color, lo que representa un mayor grado de dificultad, pues requiere múltiples aplicaciones para alcanzar los resultados deseados.
El pintor recuerda que la génesis de esta serie se dio hace algunos meses, cuando fue invitado a exhibir una obra en el Palacio de Hofburg, en Viena, como parte de la exposición del Año del Caballo de Fuego, encuentro que reunió a artistas de todo el mundo y en el que representó a Latinoamérica.
Coincidencia especial
La invitación coincidió con un momento especial en su vida, pues llegó apenas dos días antes del fallecimiento de Joan Andrews, estadounidense que vivió por décadas en Yucatán, fundadora de Pronatura y reconocida por dedicar su vida a la conservación de la naturaleza y la difusión de sus riquezas.
Loría recuerda que Andrews fue quien lo introdujo en el mundo de la naturaleza, inspiración que lo llevó a dedicar gran parte de su carrera a plasmar la flora y la fauna de Yucatán, así como especies de otras regiones.
Además del profundo pesar que le causó la muerte de su amiga, el artista asegura que a pocas personas relaciona tanto con los caballos como a Joan Andrews, debido al gran cariño que sentía por estos animales. Por ello decidió rendirle homenaje al incorporar, frente al hocico de uno de los equinos, la especie de orquídea que lleva el nombre de la ambientalista. Desde entonces, el tema ecuestre se convirtió en el eje de esta nueva producción artística.
Influencia
José Luis Loría señala que las piezas que desarrolla actualmente responden también a su inquietud de crear una propuesta contemporánea, influida por el israelí Yaacov Agam.
El creador destaca que uno de los principales objetivos de la futura exposición, titulada “The Last Commission for the Love of Horses”, es ofrecer al espectador un espacio para detenerse, respirar y encontrar paz y esperanza. “Que se llene de fuerza y de confianza en un mundo mejor, en un mundo de paz y de hermandad”.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
De un vistazo
Ambientalista
El pintor yucteco José Luis Loría mantiene un firme compromiso, tanto personal como profesional, con la conservación de la naturaleza, motivo por el cual durante muchos años esa temática predominó en su obra. “Estoy consciente de los cambios que ha estado dando el mundo en materia de conservación y me preocupa lo que está ocurriendo”, expresa.
Aún sin fecha
Aunque la muestra aún no tiene fecha de inauguración, el artista espera concluir primero las 14 obras que integrarán esta nueva colección.
