El padre Fernando Pan Aranda asumió la guía pastoral de la comunidad del Inmaculado Corazón de María
El padre Fernando Pan Aranda asumió la guía pastoral de la comunidad del Inmaculado Corazón de María

El padre Fernando Pan Aranda, cuasipárroco del Inmaculado Corazón de María, que se ubica en la sección Las Torres II de Ciudad Caucel, tiene dos retos importantes en esta comunidad, a la que llegó hace una semana: seguir construyendo el aspecto espiritual y el material.

Esta comunidad católica, con cinco años como cuasiparroquia pero con más de una década de historia espiritual, tiene tres edificios: uno es para las oficinas y la capilla de adoración perpetua, otro es la sacristía y el tercero son los sanitarios.

Las misas se ofician bajo techo de láminas bien estructurado, con iluminación. No tiene bancas sino sillas que por ahora resultan insuficientes para dar cabida a todas las personas que asisten a la misa dominical, de ahí que muchas lleven sus propios asientos.

El sacerdote de 33 años de edad y 5 años de ordenación sacerdotal recibió el nombramiento de cuasipárroco como un regalo de Dios al que le encuentra varias áreas de oportunidad, ya que percibe una comunidad joven, ferviente, participativa y con muchos ánimos.

Recuerda que a su antecesor, el padre Manlio Aguayo Escalante, le tocó picar piedra, hacer estructura de comunidad. Él, que llegó al templo católico el martes 14 pasado, ofrece seguir con el proyecto de conducir al pueblo de Dios en esta sección de la ciudad, donde viven unos 60 mil habitantes.

El sacerdote recuerda que esta iglesia pertenecía a Santa Teresa de Calcuta y, por necesidades de los vecinos de Ciudad Caucel, se independizó. Como toda comunidad naciente, está en proceso de regularización del terreno.

Desea que el Ayuntamiento de Mérida pronto les ofrezca una respuesta en ese sentido. Será una donación municipal a la Arquidiócesis por la que pagarán un impuesto de 650 mil pesos.

La comunidad del Inmaculado Corazón de María ha trabajado a lo largo de sus cinco años de existencia para sumar esta cantidad.

Una vez concluido el proceso de regularización, la siguiente fase será presentar el proyecto de construcción de la iglesia, cuyo diseño todavía no lo tienen.

El edificio será para unas mil personas aproximadamente.

Se cuenta con 700 niños en el catecismo y unos 80 adolescentes que serán confirmados en septiembre .

Asimismo, se dispone de la capilla Jesús Misericordioso.

Ahora los catequistas están de vacaciones y cuando se inicie el curso las sesiones serán los sábados a las 9 a.m. y las 5 p.m.

La cuasiparroquia tiene grupos de adoración perpetua del Santísimo, que oran en la capilla de Jesús Misericordioso; ministros, equipo de liturgia, coros, monaguillos, adolescentes, Legión de María, Renovación en el Espíritu Santo, Pastoral Familiar y pláticas prematrimoniales y prebautismales, entre otros.

El padre Pan Aranda admite que le gustaría que no se cambiara el edificio en el que se encuentran las oficinas y la capilla del Santísimo, sino que se integrara tal como está al proyecto arquitectónico, lo mismo que la parte de adelante, que se mantengan sus árboles, que haya un gran atrio en el amplio terreno de la cuasiparroquia.

Una de las cosas que quiere fomentar es la siembra de árboles.

Explica que ve tres áreas de oportunidad. La primera es construir una comunidad joven, pues es una cuasiparroquia en la que hay mucho matrimonio joven, lo cual es una gran riqueza.

Una segunda es fomentar los centros pastorales con el plan diocesano de pastoral.

Y la tercera es iniciar la construcción del templo, para lo cual se necesitará el apoyo de los fieles.

“Como sacerdotes nos podemos preocupar mucho por la construcción material, pero lo más importante es fomentar la comunidad espiritual”, subrayó.

Reconoció que tienen un proyecto a largo plazo. “Cuando vemos la realidad de los grandes templos en el mundo, vemos que muchos se construyeron en varios años”, apuntó.

Añadió que una cuasiparroquia es considerada así por la “juventud” de sus devotos y porque todavía no cuenta con un edificio material.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

De un vistazo

Pastor ilusionado

El nombramiento del padre Fernando Pan Aranda como cuasipárroco del Inmaculado Corazón de María es el primero que lo pone al frente de la atención de toda una comunidad y comparte que está muy comprometido para atender a la población de esta zona. Antes de recibir esta encomienda era vicario de San Antonio de Padua, en Ticul.

Celebraciones eucarísticas

A las misas dominicales acuden unas 1,700 personas. Se celebran a las 8 y 11:30 de la mañana y a las 7:30 de la noche. Entre semana las Eucaristías se ofician a las 7 p.m.

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