Credit: editorialistas sommelier josé ca

Comienza agosto y, con ello, las tan esperadas vacaciones: Sol, playa, mar y arena, o quizá selva, montaña o lagos. Siempre es bueno salir de vacaciones después de una temporada bastante larga.

La recomendación de vino tiene mucho que ver con el destino al que van a vacacionar. La mayoría de los mexicanos disfrutamos unos días en la playa y para esos días de Sol y mucho mar van algunas recomendaciones que están a pedir de boca.

Comencemos por lo básico: un ceviche, ya sea de pescado o de camarón, un clásico de todas las temporadas. No hay mejor opción para acompañarlo que un buen vino rosado, de preferencia con algo de acidez que pueda complementar la mesa, o con un vino blanco de uva chardonnay. Puede ser mexicano; hay muy buenos en Coahuila, Querétaro o Guanajuato. Los vinos de esas regiones son frescos, con notas cítricas, de toronja, lima, manzana verde y piña. Lo recomendable es beberlos bien fríos, ya que, por su nobleza, armonizan perfectamente con todos esos platillos de mar.

El pescado al mojo de ajo o el tradicional frito es una delicia de los días veraniegos y normalmente se acompaña con una cerveza fría. Es ahí cuando mucha gente me pregunta: ¿por qué solo hablo de acompañarlo con vino? No es que tenga algo en contra de la cerveza ni que esté haciendo campaña en contra de las tradiciones de quienes le rinden culto. Simplemente se trata de intentar probar la gastronomía tradicional con un buen vino, haciendo del maridaje una experiencia diferente para el paladar y descubriendo los resultados de combinar estos platillos con una bebida distinta.

Para unos buenos pulpos a la parrilla, lo ideal sería un vino blanco tipo sauvignon blanc, que le aportará una agradable frescura. También puede ser un vino del Rhin; un buen vino alemán suave y con poco alcohol, como un gewürztraminer o un riesling. Son uvas con una buena carga aromática y un excelente sabor en boca.

Ahora bien, si el pulpo a la parrilla se transforma en un pulpo a la gallega con páprika y papas al ajo, el vino ideal es un tempranillo español tipo crianza, que realzará el sabor del platillo.

Si hacemos pescado empapelado o a la veracruzana, la opción puede ser un pinot noir tinto, que le aportará estructura al platillo.

Y si la opción es quedarse en casa con unas carnes asadas, vale la pena animarse con un vino tinto de variedad malbec o syrah. Si es mexicano, mucho mejor, para disfrutarlo aún más, sobre todo si es en familia.

Que tengan unas felices vacaciones. Y recuerden que lo mejor del vino es disfrutarlo con la persona que más quieren. ¡Salud!

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