Los “derechos sexuales y reproductivos” son otro de los pilares de la “Ideología de Género”, los cuales son considerados actualmente como parte de los llamados Derechos Humanos, con la pretensión, cada vez más fuerte, de convertirse en Derechos Fundamentales.

La Constitución Mexicana no los menciona expresamente, pero los protege de manera indirecta a través del derecho a decidir el número y el espaciamiento de los hijos y de manera amplia con el derecho a la Protección de la Salud.

Ahora bien, la “Idelogía de Género y el feminismo radical” han creado “agendas” relacionadas con tales derechos, sintetizándolos con el nombre genérico de “Planificación familiar” que comprende el derecho al aborto, a la esterilización y a la anticoncepción en cualquiera de sus métodos.

En la actualidad, varios organismos internacionales de derechos humanos y salud pública, incluida la ONU, interpretan que el acceso al aborto seguro y legal está protegido por el derecho internacional, vinculándolo a la vida, la salud y la autonomía de la mujer.

Incluso las corrientes más radicales, como la que expresa Adrienne Rich en “Heterosexualidad obligatoria y existencia del lesbianismo”, llegan a sugerir que una estrategia apropiada y viable del “derecho al aborto”, es la de informar a toda mujer que “la penetración heterosexual es una violación al cuerpo femenino”.

Esta declaración, parece guardar una doble intención: acrecentar el odio y la división entre hombre y mujer e incentivar la procreación en los laboratorios.

Extrema afirmación que, sin duda, sí que expresa un “lenguaje de odio”.

Continuará…

Tutor Salud Mental y Espiritualidad para Adultos. WhatsApp: 9993-46-62-06. TutorSaludMental

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán