• Un momento de la ceremonia maya de agradecimiento con que se abrió ayer el programa del Día del Maíz
  • En puestos instalados en el Gran Museo del Mundo Maya se pudieron ver alimentos preparados con maíz (sobre estas líneas) y productos relacionados con la milpa (izquierda)
  • Anselma Chalé Euán, ayer

El maíz, uno de los elementos fundamentales de la cultura maya, fue ayer eje de una jornada de actividades culturales realizadas en el Gran Museo del Mundo Maya con motivo del Día del Maíz.

Hubo rituales indígenas, muestra gastronómica, lectura de poesía en lengua maya, música y actividades dirigidas a infancias, con el propósito de mostrar la importancia que este alimento ha tenido desde los tiempos prehispánicos.

Las actividades comenzaron con una ceremonia de agradecimiento encabezada por la médica tradicional maya Anselma Chalé Euán, quien oró, tocó el caracol y pronunció una bendición.

Chalé Euán destacó la importancia del maíz no solamente como alimento, sino también como un símbolo de la vida y la prosperidad de las comunidades.

“El maíz es muy importante, no solo es sembrar una semilla; de él depende que la vida siga, porque la prosperidad no solo es dinero, es alimento. El maíz es una vida y un espíritu”, expresó.

El maíz estuvo presente en distintos espacios del museo. Además de formar parte del altar en la ceremonia inaugural, también se le vio en diferentes productos exhibidos en varios puestos.

Se repartieron atole y tamales, como muestra de las opciones en que el maíz es aprovechado. Se pudieron ver también helados, semillas, tostadas, leeks, encurtidos y miel.

Más tarde se realizó una lectura de poemas en lengua maya, acompañados de su traducción al español. En esta actividad participaron Guadalupe Aké, Rebeca Caamal, Lorena Hau Ucán, Santos Ku, Lorena Méndez y Mirley Can Baas, además de público en general que compartió otros textos.

Los poemas abordaron el maíz desde distintas perspectivas: como referencia del amor, como parte de las labores de la milpa, como símbolo de identidad y por su relación con la familia.

Los textos fueron escritos por Elisa Chavarrea Chim, Sasil Sánchez Chan e Isaac Carrillo Can.

La música también tuvo un espacio con la presentación de Kei-Wayak’ K’aay, agrupación originaria de Chechmil, perteneciente al municipio de Chemax.

El grupo lo integran niñas y adolescentes que combinan elementos del K-pop con la lengua maya, una propuesta que representa otra manera en que las nuevas generaciones se apropian de su cultura y lengua.

Asimismo, se efectuó un taller dirigido a las infancias en el que se abordaron aspectos relacionados con la milpa y su importancia para la población maya.— PABLO MAY PECH

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