Visitantes a “Mafalda inmersiva” se fotografían junto al personaje principal de la historieta creada por Joaquín Lavado, Quino, en el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires
Visitantes a “Mafalda inmersiva” se fotografían junto al personaje principal de la historieta creada por Joaquín Lavado, Quino, en el Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires

BUENOS AIRES (EFE).— “Mafalda inmersiva”, una muestra que invita a caminar por el universo creado por Quino y encontrarse con sus personajes y escenarios, se estrenó en Buenos Aires, primera escala de un recorrido que llegará luego a distintos puntos de Hispanoamérica y Europa.

Las viñetas de Quino cobran volumen en 1,300 metros cuadrados del Centro Cultural Recoleta, donde el visitante se adentra en escenas y situaciones de Mafalda mediante recursos que van desde escenografía hasta realidad virtual.

La muestra comienza con una maqueta gigante del mundo de Mafalda que abre paso a su casa y otros lugares emblemáticos de la historieta, entre ellos el parque y el Almacén Don Manolo, ambos recreados a tamaño real con numerosos detalles de las viñetas originales.

A medida que avanzan por la casa, los visitantes se encuentran con Raquel, la madre de Mafalda, de pie con una escoba en la cocina; Guille, el más pequeño de la familia, y la propia Mafalda, apoyada en su cama junto a un globo terráqueo y un cartel de John Lennon, mientras observa por la ventana un cielo estrellado.

“Trabajamos durante tres años seleccionando las tiras más icónicas y que tuvieran todos los tópicos y fuimos eligiendo las tecnologías. Recorrimos el mundo seleccionando lo mejor para Quino”, explica Damián Kirzner, director y productor general de “Mafalda inmersiva”.

La muestra combina elementos analógicos y escenográficos con proyecciones en 360 grados, pantallas interactivas y una experiencia de realidad virtual multiusuario, en la que varias personas pueden adentrarse simultáneamente en una recreación digital del universo de Mafalda.

En algunas salas, el recorrido apela al olfato: el almacén huele a carnes frías, mientras que el cuarto de Susanita, compuesto por un mar de biberones, osos de peluche y corazones rosados, tiene aroma a caramelo de fresa. “Hemos tratado de convertir las viñetas en un espacio donde reencontrarse con esos personajes que conocemos de toda la vida”, dice Belén Santa-Olalla, directora creativa española encargada de la curaduría y la experiencia de usuario.

Esos personajes resultan familiares para muchos de los visitantes, que alternan la risa y la emoción en un recorrido cargado de recuerdos de su infancia, pero son menos conocidos para el público más joven.

“Uno de los propósitos fundamentales de esta muestra es que Mafalda llegue a las nuevas generaciones. Hay una generación de mayores que vienen a verla, a reencontrarse con ella, a disfrutar esa nostalgia, pero la misión es que ese testigo pase a las nuevas generaciones, que se enamoren de ella”, enfatiza Santa-Olalla, quien destaca además la proyección global del proyecto y la intención de llevarlo a distintos países de Europa y América Latina.

Trasladar ese universo del papel a un espacio físico y sumar nuevas tecnologías planteó el desafío de preservar la esencia de la obra de Quino, desde la apariencia de los personajes y sus escenarios hasta la forma en que se expresan.

La familia del dibujante, fallecido en 2020, acompañó el proceso, facilitó material de archivo y participó con opiniones y aprobaciones en la construcción de la muestra. “Siempre que tomamos alguna decisión o estamos en una encrucijada nos preguntamos qué hubiese pensado Quino. ¿Habría estado de acuerdo o no?”, dice Guillermo Lavado, sobrino del dibujante, y se responde: “Yo creo que estaría feliz, muy emocionado, y dentro de su sencillez y su obsesivo trabajo creativo habría estado realmente muy orgulloso”.

Pero preservar la esencia de Mafalda supone para los creadores de la muestra algo más que reproducir sus trazos: implica también recuperar la mirada crítica con la que Quino observaba el mundo y las relaciones humanas y desde la que su protagonista cuestionaba la política, las guerras y las contradicciones de la sociedad.

Kirzner describe el proceso como “un viaje hermoso de construcción, de cuidar a Quino, de poner su obra en valor” y subraya que, a más de 60 años de su creación, los valores y mensajes que propone Mafalda siguen siendo relevantes.

“Tal vez sea un fracaso del mundo que lo que dice Mafalda sigue estando tan vigente”, reflexiona el director, aunque agrega que su perdurabilidad también responde a aspectos más universales: “La amistad, la timidez ante una novia que te gusta, las características que veía Quino en las personas, siguen estando tan vigentes como siempre y es muy importante que nuestros chicos puedan nutrirse entreteniéndose y divirtiéndose”.

Exposición Datos

Declaraciones de Guillermo Lavado, sobrino de Quino, sobre “Mafalda inmersiva”.

Pregunta

“Siempre que tomamos alguna decisión o estamos en una encrucijada nos preguntamos qué hubiese pensado Quino. ¿Habría estado de acuerdo o no?”.

Respuesta

“Yo creo que estaría feliz y dentro de su sencillez y su obsesivo trabajo creativo habría estado realmente muy orgulloso”.

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