El Principado de Mónaco estará de fiesta en los próximos meses con motivo de la boda de Alejandra de Hannover, hija de Carolina Grimaldi y el príncipe alemán Ernesto Augusto de Hannover, y Ben-Sylvester Strautmann, su compañero desde hace diez años.
Ambos tienen 27 años de edad. Él fue jugador de básquetbol profesional antes de retirarse y dedicarse a las finanzas; ella es escritora y divide su tiempo entre Los Ángeles y Mónaco.
Aún no se anuncia la fecha del enlace. Pero la duda más grande es con quién entrará la novia a la iglesia, pues, aunque sus padres permanecen casados, ambos hacen vidas separadas (en países diferentes) desde mucho tiempo atrás.
Alejandra ha marcado distancia con su padre —de quien son bien conocidos los problemas con el alcohol— y las tradiciones de la Casa de Hannover, pues, a pesar de haber sido iniciada en la fe luterana, al crecer decidió abrazar el catolicismo, la religión de la familia Grimaldi.













