Entre computadoras nuevas, rostros de emoción y la satisfacción de una comunidad que durante dos años sumó esfuerzos para hacer realidad un proyecto, el Colegio Motolinía de Mérida inauguró la renovación de su Centro de Cómputo y Tecnología, un espacio que a partir de ahora llevará el nombre de Ana María Menéndez Navarrete, como homenaje a quien, como Hija del Espíritu Santo, dedicó buena parte de su vida al servicio de la educación y cuya familia ha acompañado de manera cercana y generosa la historia de esta institución.
La ceremonia reunió a alumnos, padres de familia, docentes, directivos y benefactores, en un acto en el que Helen Maribel Pacheco Pinto actuó como maestra de ceremonias y quien destacó desde el inicio que se trataba de abrir las puertas a un lugar donde los estudiantes podrán “imaginar, descubrir, crear y aprender de nuevas maneras”.
La renovación fue posible gracias al trabajo de la Asociación de Padres de Familia del ciclo 2025-2026, presidida por Sergio Felipe Pérez Quintal y Rosa María Salas Carrillo, quienes durante ese año impulsaron actividades y eventos para reunir los recursos necesarios.
El proyecto contemplaba inicialmente 20 computadoras, pero el esfuerzo de las familias permitió alcanzar 32 equipos, de modo que los estudiantes puedan disponer de una computadora individual durante sus actividades. También la nueva asociación, 2026-2027 estuvo presente.
“Cuando pensamos en este proyecto, sabíamos que no se trataba solamente de reunir equipos o acondicionar un espacio. Queríamos aportar algo que permaneciera, que fuera útil para las generaciones actuales y también para todos los niños y jóvenes que en los próximos años tendrán la oportunidad de estudiar en nuestro colegio”, expresó Sergio Felipe Pérez Quintal durante la entrega simbólica del proyecto.
El presidente de la Asociación de Padres de Familia invitó a los alumnos a aprovechar el nuevo espacio para aprender, investigar, crear y descubrir sus capacidades, pero también puso énfasis en que la tecnología debe estar acompañada de valores.
“La tecnología es importante, pero más importante aún es la persona que está detrás de ella, sus valores, sus decisiones y la manera en que pone sus conocimientos al servicio de los demás”, señaló.
Actualmente, el Colegio Motolinía cuenta con 523 alumnos que podrán beneficiarse de este espacio. Para la directora general, madre Saudy Judith Piedra Olmos, la renovación representa una respuesta a una necesidad concreta de la comunidad educativa, pues anteriormente el número de equipos era limitado y los estudiantes tenían que compartirlos entre dos o incluso tres compañeros.
“Ahora ya son computadoras de las más modernas, con un equipo bastante bueno, donde los maestros también ya van a poder dar sus clases con mayor innovación y tecnología; pero ya que cada niño tenga su computadora para nosotros es un regalo y un reto bien bonito”, compartió la directora.
Un emotivo momento llegó justo antes del corte del listón, cuando la madre Saudy explicó que la renovación tendría un significado todavía más especial al quedar formalmente identificado el espacio como Centro de Cómputo y Tecnología “Ana María Menéndez Navarrete”, develando una placa.
La madre Saudy ofreció unas palabras a los presentes y recordó que nombrar un espacio significa hacer memoria y reconocer a quienes han dejado una huella en la institución.
La madre Ana María Menéndez Navarrete, Hija del Espíritu Santo, estuvo vinculada durante muchos años con el Colegio Motolinía, no solamente por su vocación de servicio, sino también por el acompañamiento y la generosidad de su familia hacia la obra educativa.
“Los colegios no se construyen solo con paredes, aulas, libros o tecnología. También se construyen con personas, que sirven, que acompañan, que aportan, que abren caminos y que dejan semillas que, con el paso del tiempo, continúan dando fruto”, expresó la religiosa.
Por ello, explicó, el nombre del nuevo centro busca que las nuevas generaciones conozcan esa historia y puedan preguntarse quién fue Ana María, por qué ese lugar lleva su nombre y qué pueden aprender de su vida y de su servicio.
Para la directora general, el homenaje representa también una expresión de gratitud hacia la familia Menéndez, a la que reconoció como colaboradora fiel de la institución académica a lo largo de los años.
“Tenemos mucha gratitud porque la familia Menéndez nos acompaña. No solamente en el Centro de Cómputo; tenemos muchas aulas, tan solo el edificio de secundaria y nuestra capilla, que han sido gracias a ellos, colaboradores fieles aquí”, señaló.
El acto estuvo acompañado por Ana María y Humberto Cámara Menéndez, así como Berta Noemí Menéndez Navarrete, hermana de la madre Ana María. La presencia de la familia permitió subrayar que el reconocimiento no se limita a una placa con un nombre. Es, en palabras de la directora, una manera de reconocer “a un ejemplo de mujer y a una familia que nos sigue acompañando”.
Finalmente se realizó el corte del listón inaugural, acompañados por autoridades e integrantes de la comunidad educativa. Después de los aplausos, alumnos, padres de familia y personal docente ingresaron al renovado Centro de Cómputo y Tecnología, donde conocieron los nuevos equipos y el espacio acondicionado para sus actividades académicas.
En la ceremonia estuvieron también la directora administrativa, madre Luz Almendra Márquez Ibáñez; la directora de preescolar, Gelmy del Carmen Aguayo Fuentes; la directora de primaria, Leticia Guadalupe Acereto Trejo, y la directora de secundaria, Tania Carolina Sosa Vega.— DARINKA RUIZ MORIMOTO























