A diez años de la difusión de Amoris laetitia, la Iglesia católica ha convocado una reunión internacional en el Vaticano para volver a centrar la atención en las familias, con el propósito de escuchar de cerca sus alegrías, esperanzas, heridas y desafíos.
En este espacio de diálogo eclesial, la representación de la Iglesia en México tiene un papel relevante a través de los líderes de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
El encuentro se lleva a cabo en el Vaticano bajo el tema «Diez años después de Amoris laetitia: Anunciar el Evangelio a las familias de hoy». El objetivo central expresado en la comunicación oficial es reconocer aquello que el Espíritu Santo ha suscitado durante esta década y discernir hacia dónde llama a la Iglesia en la actualidad.
Como parte del contexto de la reunión, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) —que constituye el organismo colegial de los obispos de México— destaca la participación de la cuenta oficial del Papa “@Pontifex_es” en compañía de los jefes de las Iglesias orientales y los presidentes de las diversas Conferencias Episcopales del mundo.
Asimismo, la publicación comparte una reflexión atribuida al Papa León XIV: “El propio Señor nos enseña con paciencia cuando nos tomamos el tiempo para escuchar”.
La delegación mexicana en la Santa Sede está integrada por la alta dirigencia de la CEM, contando con la presencia de su presidente, Mons. Ramón Castro, y su vicepresidente, Mons. Jaime Calderón Calderón.
A través de este encuentro, la Iglesia en México reafirma su compromiso de caminar en comunión con la Iglesia universal, manteniendo «el corazón abierto al Espíritu Santo» desde el contexto nacional.
