• Locatarios y clientes del Chen Bech participaron en la misa en honor del Santo Cristo de las Ampollas
  • El padre Juan Dingler Celada, quien ofició la misa, al dar la Comunión

Locatarios del mercado del Chen Bech se unieron a la fiesta del Santo Cristo de las Ampollas, como parte de una tradición de más de 50 años que busca acercar los ritos de esta celebración a quienes, por motivos de trabajo o por movilidad limitada, no pueden acudir a la Catedral.

A temprana hora comenzó la fiesta en el mercado con la repartición de tortas de cochinita, que los carniceros del Chen Bech donan cada año como ofrenda a Cristo y para pedir por unas buenas ventas durante el año.

Poco después de las 9 a.m. ingresó el gremio, integrado por varias damas que portaron los tradicionales estandartes con la imagen del Cristo de las Ampollas.

Enseguida comenzó la misa, que ofició el padre Juan Dingler Celada, S.J., ante decenas de locatarios, clientes y vecinos del rumbo.

Durante la Eucaristía, el sacerdote pidió que no falten las frutas, verduras y demás productos necesarios para la alimentación; que sus precios no se encarezcan y también elevó oraciones por los locatarios del mercado.

La tradición

La celebración al Cristo de las Ampollas en este centro de abasto comenzó hace muchos años, cuando los locatarios pertenecían al gremio de Baratilleros, que participaba en los festejos realizados en la S.I. Catedral.

Sin embargo, debido a sus actividades laborales, muchos comerciantes no podían abandonar sus puestos para acudir al templo, por lo que surgió la iniciativa de celebrar una misa en el corazón del mercado.

De esta manera, quienes no podían asistir a la Catedral tenían la oportunidad de unirse en oración desde su lugar de trabajo y participar de alguna forma en la festividad religiosa, relata Guadalupe Esquivel Sánchez, quien vende pollo fresco en el Chen Bech y pertenece a la tercera generación de su familia que se dedicada a esta actividad en el lugar.

Con el paso de los años, la celebración fue creciendo y se incorporaron otras prácticas, como la repartición de alimentos y la entrada del gremio.

Actualmente, los locatarios mantienen esta tradición de manera sencilla, pero con un firme compromiso con su fe.

Para hoy está previsto el rezo del rosario y la salida del gremio.

Durante la celebración eucarística, los locatarios entregaron diversas ofrendas, como fue el caso de Dolly Cocom, quien presentó una canasta con frutas de temporada, entre ellas naranjas, toronjas, jícamas, manzanas, peras, plátanos y papayas, que figuran entre las más consumidas por sus clientes.

La comerciante señala que cada año entregan una ofrenda similar como muestra de agradecimiento a Cristo, de quien son devotos, y con la esperanza de recibir la bendición de Dios para que les vaya bien durante el próximo año y que puedan continuar brindando sus servicios a la comunidad.

Comparte que pertenece a la tercera generación de su familia dedicada al comercio en el Chen Bech y recuerda que desde su infancia ya se celebraba la misa en honor al Cristo de las Ampollas en este centro de abasto.

También participaron con ofrendas las señoras Elena May Chávez y Soco Pérez Sansores, quienes entregaron el vino y las hostias para la consagración.

Al finalizar la misa, se repartieron refrescos y pastelitos hojaldrados entre los fieles presentes.

La señora Bertha María Cruz, una de las organizadoras de la actividad, agradeció la participación de los devotos y los invitó a unirse al rezo del rosario, que se realizará hoy, a las 9 horas, en el mismo centro de abasto.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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