Dos yucatecos oriundos de Hunucmá por fin regresaron a su comunidad tras enfrentar, como otros tantos paisanos, procesos de detención y deportación.
Un total de 27 migrantes yucatecos ha sido atendido en lo que va de 2026 tras solicitudes de orientación presentadas por sus familiares ante esas situaciones, de acuerdo con datos del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado de Yucatán (Indemaya).
Entre los casos recientes se encuentran Ronald Palomar Chay, de 27 años, y Felipe Chuch Molina, de 39, según se informó en un comunicado del gobierno estatal.
Ambos laboraban en el sector restaurantero en el vecino país del norte —Palomar Chay con una estancia de tres años y Chuch Molina de aproximadamente dos décadas— hasta que fueron detenidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y posteriormente repatriados.
A su regreso a la entidad, los ciudadanos iniciaron los trámites correspondientes para acceder a los apoyos económicos estatales previstos para la reintegración de personas deportadas.
El organismo precisó que los 27 expedientes registrados corresponden únicamente a las peticiones de acompañamiento realizadas por los familiares.
Por ello, indicó, la cifra no refleja el número total de yucatecos que han regresado a la entidad, el cual incluye a quienes retornan por decisión propia sin notificación a las autoridades.
Los procesos de repatriación registrados se han efectuado en coordinación con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la red consular, utilizando puntos de internación en la frontera norte, así como los aeropuertos de Mérida, Tulum y Villahermosa.
Como informamos, aunque el gobierno estatal no cuenta con una cifra exacta de la población yucateca que reside fuera del país, el Indemaya estima que 350 mil yucatecos viven en el exterior, principalmente en Estados Unidos.
En agosto pasado Senayda Rosel May, subdirectora de Atención a Migrantes del Indemaya, informó al Diario que los municipios que presentan mayor cantidad de migrantes son Oxkutzcab, Tekax, Mérida, Tunkás y Cenotillo, de acuerdo con los registros y el contacto que mantiene el instituto con las comunidades.
