PARK CITY, Utah (AP).— Las autoridades anunciaron ayer que una prueba de ADN vinculó al asesino en serie Ted Bundy con la muerte de una adolescente de Utah, exactamente 52 años después de que un cazador hallara su cuerpo en un bosque.
Bundy murió en 1989, pero el conteo de sus víctimas sigue aumentando debido a los avances en las pruebas de ADN. Mató al menos a 30 mujeres y niñas en varios estados en la década de 1970, y muchas más escaparon o sobrevivieron con heridas.
Margaret Olson, fiscal del condado de Summit, en Utah, indicó que los investigadores están convencidos de que Bundy fue quien mató a Melissa Ann Smith, de 17 años, en 1974, y cuyo caso estaba sin resolver. “Este caso demuestra la importancia de preservar las pruebas”, dijo la jefa de policía del condado Salt Lake, Rosie Rivera.
El sargento Mike Reynolds, de la policía de Utah, señaló que había similitudes entre los casos de Laura Aime y Melissa Smith. El ADN que identificó a Bundy provenía del cromosoma Y, que solamente está presente en los hombres.
En pruebas obtenidas de la autopsia de Smith se encontró un perfil de ADN muy similar. Las autoridades ahora se han puesto en contacto con los familiares más cercanos de Smith.
Se confirmó que las pruebas de ADN recuperadas de otra víctima coincidían con el cuerpo de Smith. Funcionarios del condado de Utah presentaron las pruebas genéticas a la policía de Summit el 7 de octubre.
Reynolds, quien participó en la investigación, expresó: “Con cada caso que se cierra, ojalá podamos aplastar el recuerdo de Ted Bundy”.
Bundy fue ejecutado en 1989 en Florida en la silla eléctrica por los asesinatos de dos mujeres en la casa de la hermandad Chi Omega de la Universidad Estatal de Florida, en 1978.
El sujeto hizo una serie de confesiones en sus últimos días, incluidas algunas sobre delitos que antes eran desconocidos para la policía. No todos esos casos han sido confirmados.
Además de Florida y Utah, las autoridades indicaron que Bundy dejó víctimas en Colorado, Idaho y en el estado de Washington. Añadieron que continúan trabajando para resolver la muerte de Nancy Wilcox, de 16 años de edad, otra probable víctima de Bundy en Utah.
