El gobernador de Nueva York

NUEVA YORK (EFE).— El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció ayer que llevará ante los tribunales la reforma fiscal impulsada por la Casa Blanca, al considerarla “inconstitucional y un asalto fiscal” a los contribuyentes neoyorquinos.

Durante el discurso anual sobre el estado de Nueva York, Cuomo dijo que la reforma, que fue promulgada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 22 de diciembre, es la primera ley federal de doble imposición en la historia de la nación y aseguró que viola los derechos de los estados.

Informó que estudia la idea de reemplazar el sistema de impuestos estatal actual por otro basado en las nóminas con el objetivo de limitar los efectos de la nueva ley federal que restringe las deducciones fiscales.

En su discurso, Cuomo acusó a la administración de Donald Trump de “robar” a los contribuyentes neoyorquinos para pagar rebajas fiscales en estados republicanos.

“Están robando a los estados azules para pagar a los estados rojos”, dijo en referencia a los colores con los que se identifican los demócratas y los republicanos, respectivamente.

El gobernador denunció que Nueva York es el estado que más aporta de toda la nación y el que menos recibe, y culpó al gobierno federal de paralizar algunas obras urgentes, como la reforma de la red de metro de la ciudad del mismo nombre, que reconoció que está obsoleta.