Prohibirán uso de teléfonos privados en ala oeste de Casa Blanca (Foto: Internet)

WASHINGTON (EFE).— El presidente Donald Trump no negociará sobre inmigración —como exige la oposición demócrata— hasta que se reabra el gobierno, cerrado parcialmente por la falta de acuerdo en el Congreso para aprobar un presupuesto federal, manifestó ayer la Casa Blanca.

“El presidente no negociará sobre una reforma migratoria hasta que los demócratas dejen de hacer juegos y reabran el gobierno”, afirmó la portavoz oficial oficial Sarah Sanders.

Trump, indicó Sarah, es informado regularmente de la situación por miembros de su gobierno y del Congreso, donde la Cámara de Representantes y el Senado se reunieron para tratar de buscar una salida a la crisis.

Trump habló ayer con el presidente de la Cámara Baja, el republicano Paul Ryan, y el líder de la mayoría conservadora en el Senado, Mitch McConnell.

“Estamos comprometidos a garantizar que se protege al pueblo estadounidense, especialmente nuestras grandes Fuerzas Armadas y los niños más vulnerables”, agregó la portavoz.

El comunicado se emitió después de que Trump acusara horas antes a la oposición demócrata de provocar a última hora del viernes el cierre parcial de la Administración, justo el día en que se cumplió un año de su llegada al poder.

El Senado no aprobó anteayer los nuevos fondos necesarios para financiar al gobierno y abocó así al Ejecutivo de Donald Trump a un cierre parcial e indefinido de sus actividades desde la medianoche del viernes.