KABUL (AP y EFE).— Al menos 11 soldados que protegían una academia militar en la capital de Afganistán murieron ayer y 16 resultaron heridos, en un ataque del grupo extremista Estado Islámico (EI).
Kabul está sufriendo una sucesión de episodios violentos este mes, con ataques talibanes y del grupo rival EI que han dejado decenas de víctimas mortales y cientos de heridos.
El incidente del lunes comenzó en torno a las cuatro de la madrugada, según testigos, y los combates continuaron hasta bien pasado el amanecer.
Un agresor suicida atacó primero a la unidad militar responsable de la seguridad en la academia y después se generó un tiroteo con las tropas, explicó Dawlat Waziri, portavoz del Ministerio afgano de Defensa.
Al menos cinco insurgentes participaron en el asalto, añadió el portavoz. Dos de los agresores murieron en el tiroteo, dos detonaron chalecos bomba y uno fue detenido por los soldados, señaló.
Todas las carreteras que llevaban a la academia militar fueron bloqueadas por la policía, que solo permitió el acceso a las ambulancias para trasladar a los heridos a hospitales.
Una vez terminado el tiroteo, las fuerzas de seguridad recuperaron el control de la zona. También confiscaron un chaleco bomba, un AK-47 y algo de munición, añadió Waziri.
“El ataque fue contra una unidad militar que presta seguridad a la academia y no a la academia en sí”, recalcó el portavoz.
Horas más tarde, la filial en Afganistán del grupo Estado Islámico, conocida como Provincia Khorasan, difundió su reivindicación del ataque en el sitio web de su rama mediática, la agencia de noticias Aamaq, señalando que sus combatientes habían atacado la academia militar en Kabul.
La misma academia fue atacada en octubre del año pasado por un suicida que mató a 15 militares. El agresor iba a pie y detonó su chaleco bomba cuando los agentes fuera de servicio salían de las instalaciones para dirigirse a casa por la noche. Ese ataque fue reivindicado por el Talibán.
Promete venganza
El presidente de Afganistán, Ashraf Gani, prometió ayer represalias contra los insurgentes después de los ataques de la última semana en varios puntos del país.
El mandatario llamó a aquellos insurgentes que se consideran afganos a apoyar a su gente y advirtió que “la venganza de nuestra nación será extensa y rápida”, en un discurso junto a su homólogo indonesio, Joko Widodo, de visita oficial en Kabul.
Gani recordó que hasta ahora los talibanes no reclamaban la autoría de ataques con un alto número de bajas civiles y culpó del reciente cambió en su actitud al “señor” de la formación insurgente, en una aparente referencia a Paquistán, al que Kabul acusa de dar cobijo a grupos terroristas que atentan en Afganistán.
“Esta vez aceptaron la responsabilidad por orden de su señor sin pensárselo por un momento para allanar el camino para que su señor se libre del aislamiento político”, afirmó Gani, al referirse aparentemente a la presión puesta por Estados Unidos sobre Paquistán en las últimas semanas para deje de apoyar a grupos terroristas.
En este sentido, el mandatario afgano pidió a la comunidad internacional que use “cualquier opción posible” para evitar que terceros países den apoyo, cobijo e infraestructuras a los terroristas.
El sábado 103 personas murieron y más de 200 resultaron heridas en un atentado con una ambulancia bomba cometido por talibanes.
El 24 de enero, un asalto contra una oficina de la organización humanitaria Save the Children en el este del país causó 11 muertos y la noche del 20 al 21 más de una veintena de personas perecieron en el ataque a un hotel de lujo en Kabul.
Afganistán atraviesa una de sus etapas más sangrientas tras el final en 2015 de la misión militar de la OTAN, que continúa en el país en tareas de adiestramiento y capacitación de las fuerzas afganas.
Descarta dialogar
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó ayer la posibilidad de dialogar con los talibanes de Afganistán , tras los recientes ataques en el país centroasiático, y dijo que cualquier conversación “va a ser dentro de mucho tiempo”.
Denuncia la violencia
“No queremos hablar con los talibanes”, dijo el magnate durante un almuerzo con los embajadores del Consejo de Seguridad de la ONU. También denunció que en Afganistán “está siendo asesinada gente inocente sin parar”.
