El presidente Donald Trump revisa prototipos de paredes fronterizas, en San Diego. AP

San Diego (EE.UU.), 13 mar (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, escenificó hoy en la frontera con México su visión y mostró sus preferencias para levantar un muro como herramienta para frenar la inmigración irregular y el tráfico de drogas.

El mandatario aprovechó además su visita para arremeter contra las políticas migratorias de California, un estado que se ha erigido en un símbolo de la resistencia contra Trump, y tendió una mano a México, país con el que mantiene unas delicadas relaciones bilaterales principalmente por el pago del hipotético muro.

“Hemos mirado los diferentes prototipos (del muro) y ha sido fascinante. Y tenemos dos o tres que realmente funcionan”, aseguró Trump ante cientos de militares.

“Cuanto más grande sea, mejor”, defendió Trump, quien contó que han contado con escaladores para poner a prueba los diferentes prototipos.

“No tenemos elección. Lo necesitamos. Lo necesitamos por las drogas. Lo necesitamos por las pandillas. Lo necesitamos por muchas razones“, afirmó Trump, que dijo que el muro será exitoso “en un 99,5 %”.

Además, urgió al Congreso a que aporte la financiación necesaria para su construcción, ya que este proyecto se encuentra estancado ante el bloqueo en el Legislativo a aprobar los 18.000 millones de dólares que se estima que puede costar.

“El muro fronterizo es verdaderamente nuestra primera línea de defensa, y es probablemente, si lo piensas, la primera y la última, más allá de los grandes agentes del ICE (el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) y otra gente”, señaló.

“(El muro) salvará miles y miles de vidas, y ahorrará cientos de miles de millones de dólares a los contribuyentes, reduciendo el crimen, el tráfico de drogas, el fraude en ayudas sociales y los problemas de escuelas y hospitales”, agregó.

Trump también se refirió al presidente de México, Enrique Peña Nieto, con quien dijo tener una “gran relación“, pese a que las diferencias sobre el muro han llevado a las autoridades mexicanas a cancelar dos reuniones en Washington.

“Estamos tratando de arreglar las cosas, veremos si ocurre o no”, dijo Trump al admitir que hay “desacuerdos” con sus vecinos del sur, por lo que dijo que en el próximo mes se sabrá si consiguen llegar algún tipo de entendimiento.

Peña Nieto concluirá su mandato el próximo 30 de noviembre, y le sucederá el ganador de las elecciones generales programadas para el próximo 1 de julio en México.

“Creo que tienen algunos candidatos que son muy buena gente, y tienen algunos que, quizá, no son tan buenos. En cualquier caso, lidiaremos con ello” sea quien sea el vencedor, afirmó Trump.