NUEVA DELHI (EFE).- La Cachemira india vivió hoy nuevas protestas después de que un joven muriera y otros dos resultaran heridos tras ser arrollados por un vehículo policial que no se detuvo ante un grupo de manifestantes que intentaban acorralarlo.
El incidente ocurrió ayer en la capital regional Srinagar cuando un grupo de manifestantes que “lanzaba piedras” contra las fuerzas de seguridad acorraló al vehículo policial, afirmó hoy a Efe un portavoz de la Policía capitalina, que pidió el anonimato.
“Si no llegan a acelerar la muchedumbre habría incendiado el vehículo, ¿qué otra opción tenían si había una gran multitud?”, se preguntó el portavoz, que explicó que tres manifestantes fueron arrollados y uno de ellos murió más tarde en un hospital.
Su funeral tuvo lugar hoy en Srinagar y congregó a una multitud de personas que dio el último adiós al joven mientras lanzaban gritos contra la Policía.
Más tarde se desencadenaron choques en la capital entre jóvenes y las fuerzas de seguridad, que tuvieron que emplear material antidisturbios para dispersar a los manifestantes.
Las imágenes difundidas por los medios de comunicación del coche arrollando a los jóvenes han desencadenado un amplio debate en la India entre voces en contra de la acción policial y otras que la justifican como una reacción en defensa propia de los agentes.
Junaid Azim Mattu, portavoz regional del Partido del Congreso, la principal formación opositora, calificó de “inquietantes” las imágenes en las que se veía al coche “atacado” arrollando a los manifestantes, según un mensaje en su cuenta oficial de Twitter.
“Fue atacado -eso es un hecho-. Sin embargo, es un fracaso de la Policía local en el área haber permitido (al vehículo) pasar a través de una multitud hostil de casi 200 personas”, resumió Mattu.
La Cachemira india, la única región de mayoría musulmana del país y con un importante movimiento independentista, ha vivido un repunte de la violencia este año tras la pausa que siguió a las protestas originadas en julio de 2016 por la muerte de un joven insurgente.
Esas protestas se saldaron con más de un centenar de muertos y más de 10.000 heridos, más de un millar de ellos con lesiones oculares por el uso de perdigones por parte de la Policía y el Ejército.
La India y Pakistán reivindican su completa soberanía sobre Cachemira desde la partición del subcontinente y su independencia del Imperio británico en 1947, y han librado dos guerras y varios conflictos militares por ella.
